Am@sandos
Lo que comemos y la alimentación sin mentiras. Del Kolectivo Amas@ndo


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [121] Sindicar categoría
Amig@s [2] Sindicar categoría
Cine, documentales, libros, relatos [42] Sindicar categoría
Consumo [13] Sindicar categoría
El Bicho [93] Sindicar categoría
El rincón de Riki [7] Sindicar categoría
LQ bebemos [45] Sindicar categoría
LQ comemos [22] Sindicar categoría
Nutrición [33] Sindicar categoría
Recetas [32] Sindicar categoría
Videos, documentales [3] Sindicar categoría

Archivo
Julio 2008 [3]
Junio 2008 [6]
Mayo 2008 [13]
Abril 2008 [18]
Marzo 2008 [8]
Febrero 2008 [7]
Enero 2008 [6]
Diciembre 2007 [7]
Noviembre 2007 [6]
Octubre 2007 [6]
Septiembre 2007 [20]
Agosto 2007 [16]
Julio 2007 [4]
Junio 2007 [10]
Mayo 2007 [8]
Abril 2007 [7]
Marzo 2007 [8]
Febrero 2007 [12]
Enero 2007 [12]
Diciembre 2006 [7]
Noviembre 2006 [19]
Octubre 2006 [12]
Septiembre 2006 [27]
Julio 2006 [18]
Junio 2006 [26]
Mayo 2006 [6]
Abril 2006 [14]
Marzo 2006 [21]
Febrero 2006 [31]
Enero 2006 [24]
Diciembre 2005 [9]
Noviembre 2005 [22]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


Amig@s


Comensalidad: rehacer la humanidad

Comensalidad significa comer y beber juntos alrededor de la misma mesa. Esta es esta una de las referencias más ancestrales de la familiaridad humana, pues en ella se hacen y se rehacen continuamente las relaciones que sostienen la familia.

La mesa, antes que a un mueble, remite a una experiencia existencial y a un rito. Es el lugar privilegiado de la familia, de la comunión y de la hermandad. En ella se comparte el alimento y con él se comunica la alegría de encontrarse, el bienestar sin disimulos, la comunión directa que se traduce en los comentarios sin ceremonia de los hechos cotidianos, en las opiniones sin censura de los acontecimientos de la crónica local, nacional e internacional.

Los alimentos son algo más que cosas materiales. Son sacramentos de encuentro y de comunión. El alimento es apreciado y es objeto de comentarios. La mayor alegría de la madre o de quien cocina es notar la satisfacción de los comensales.

Pero debemos reconocer que la mesa es también lugar de tensiones y de conflictos familiares, donde las cosas se discuten abiertamente, se explicitan las diferencias y pueden establecerse acuerdos, donde existen también silencios perturbadores que revelan todo un malestar colectivo.

La cultura contemporánea ha modificado de tal forma la lógica del tiempo cotidiano en función del trabajo y de la productividad que ha debilitado la referencia simbólica de la mesa. Ésta ha quedado reservada para los domingos o para los momentos especiales, de fiesta o de aniversario, cuando los familiares y amigos se encuentran. Pero, por regla general, ha dejado de ser el punto de convergencia permanente de la familia. La mesa familiar ha sido sustituida lamentablemente por fast food, comida rápida que sólo hace posible la nutrición pero no la comensalidad.

La comensalidad es tan central que está ligada a la propia esencia del ser humano en cuanto humano. Hace siete millones de años habría comenzado la separación lenta y progresiva entre los simios superiores y los humanos, a partir de un ancestro común. La especificidad del ser humano surgió de forma misteriosa y de difícil reconstrucción histórica. Sin embargo, etnobiólogos y arqueólogos llaman nuestra atención sobre un hecho singular: cuando nuestros antepasados antropoides salían a recolectar frutos, semillas, caza y peces no comían individualmente lo que conseguían reunir. Tomaban los alimentos y los llevaban al grupo. Y ahí praticaban la comensalidad: distribuían los alimentos entre ellos y los comían grupal y comunitariamente.

Por lo tanto, la comensalidad, que supone la solidaridad y la cooperación de unos con otros, permitió el primer salto de la animalidad en dirección a la humanidad. Fue sólo un primerísimo paso, pero decisivo, porque le cupo inaugurar la característica básica de la especie humana, diferente de otras especies complejas (entre los chimpancés y nosotros hay solamente un 1,6% de diferencia genética): la comensalidad, la solidaridad y la cooperación en el acto de comer. Y esa pequeña diferencia hace toda una diferencia.

Esa comensalidad que ayer nos hizo humanos, continúa hoy haciéndonos de nuevo humanos siempre. Por eso, importa reservar tiempos para la mesa en su sentido pleno de la comensalidad y de la conversación libre y desinteresada. Ella es una de las fuentes permanentes de renovación de la humanidad hoy globalmente anémica
LQSomos. Leonardo Boff, Abril de 2008
Más artículos del autor

Por Leonardo Boff - 20 de Abril, 2008, 18:54, Categoría: Amig@s
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

XAPAKÓ

Y si vas por Barcelona, pasate por:

Por Calabacín - 4 de Enero, 2006, 21:41, Categoría: Amig@s
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)




<<   Julio 2008    
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

A inicio
amasandok@gmail.com
Página principal

Alimentación, pensamiento, justicia...
Amasnado LQS
Amigos de la Tierra
Compañero Ricki
Fruta siempre fresca
Guia Miguelin
Hortalizas y verduras
No te comas el mundo
SINALTRAINAL
Stop Burguer King
TRANSGENICOS al Dia
Xarxa
ZoomBlog

Blogs amigos
All exercise of authority corrupts"
Amigo G@lileo
Carretera y Manta
Compa Carmen
EL BLOG DE KEVIN VÁZQUEZ
Fonda Alchol & Humo
Libertad Siete
Mondo Brocco
Zeltia

Contacta con nosotr@s
amasandok@gmail.com

 

Blog alojado en ZoomBlog.com