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Artículos y anotaciones generales

Munduko Arrozak /08/ Arroces del Mundo

Por http://arrozak.gasteizaktiba.net/?p=212 - 19 de Junio, 2008, 21:31, Categoría: General
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Nace la Federación Nacional de Hostelería y Turismo del Sindicato Obrero Canario (FSOC).

Cerca de 100 delegados y delegadas aprueban la política que hará que el sindicato sea representativo en el sector. En la mañana del sábado se ha celebrado con gran éxito la I Asamblea de la Federación de Hostelería y Turismo del sector en Amadores, sur de Gran Canaria. A la misma acudieron 130 personas entre delegados y delegadas e invitados.

La apertura del acto sirvió de caluroso homenaje a la figura del fallecido José Antonio Ramos, timplista de Artenara símbolo de la canariedad universal. Su imagen y su música hicieron que los delegados y delegadas se pusieran en pie. A continuación, el Secretario Nacional del FSOC, Manuel Mederos saludó la celebración de la Asamblea y felicitó a sus promotores, recordando que su creación ha de servir de herramienta para combatir la actual crisis económica que a todos los niveles se está produciendo en Canarias (paro, pobreza, carestía de la vida, precariedad laboral…). Asimismo, anunció la próxima creación de la Federación de Limpieza Pública y de la de Limpieza de Edificios y Locales. Las federaciones servirán para fortalecer al sindicato nacional canario, dijo Mederos.

Tras la aprobación de la mesa se procedió a la lectura de los reglamentos de la Asamblea y de la Federación, los cuales fueron aprobados por unanimidad. A continuación, se dio lectura a las diversas ponencias presentadas con sus respectivas enmiendas, entre las que cabe hacer mención a la de coyuntura social y política de Canarias, de Daniel Casal, la del nuevo convenio del sector, leída por Alexis Navarro, la de prevención de riesgos laborales, de Jesús Villullas, y la del Todo Incluido, explicada por Rubén Alemán. Igualmente, Juan Padrón dio a conocer una comunicación sobre conciencia de los delegados de cuáles son los principios del FSOC.

La dirección de la Federación Nacional de Hostelería y Turismo propuesta y finalmente elegida es la siguiente: Jesús Villullas (Secretario Nacional), Francisco Guerra, Bartolomé Goyes, Alejandro Hernández, Salvador Martínez, Pino María Marrero, Victoriano Quintana, Pino de la Cámara, Jordi Torres, José Luis Jorge y Alexis Navarro.

Cerraron el acto alrededor de las 14 horas, José Luis Morales, representante del sindicato en Lanzarote, Domingo Martín, Secretario Insular de FSOC-El Hierro, Eugenio Padilla, responsable insular de FSOC-Tenerife, Pedro Lozano, responsable de Limpieza de Edificios y Locales y el propio Secretario Nacional, Manuel Mederos. Como invitados, acudieron compañeros de EA-Canarias.

Fuente: Canarias Insurgente

Por Canarias Insurgente - 9 de Junio, 2008, 23:27, Categoría: General
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Cena en el Centro Vasco - Sábado 7 de Junio

Alubias rojas

a la Gipuzkoana

(Reserve su tarjeta)

 
Prueben las Alubias rojas a
la Gipuzkoana del Centro Vasco.!

DIA: Sábado 07 de Junio por la noche

HORA: Desde las 22:00Hs.

LUGAR: Av. Colón 1368 -

RESERVAS: 4265695 o centrovascocordoba@yahoo.com.ar 

 
Reserve con anticipación su lugar. CUPO LIMITADO.

Conozca nuestra cultura:

Cine - música - danzas vascas - relatos y arte - sorteos.

VALOR DE LA TARJETA: $35 - (menores de 12 años $15)

Incluye 1 vaso de vino o de gaseosa y postre/ bebida adicional aparte

Por Mónica. Argentina - 26 de Mayo, 2008, 22:41, Categoría: General
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La Semana del Pincho cumple su décimo aniversario

Iruña. Decenas de establecimientos del Casco Viejo participan en esta iniciativa

Con una gran participación tanto de hosteleros como de clientes, la Semana del Pincho llega este año a su décima edición. Todavía queda todo el fin de semana para disfrutar de esta degustación de alta cocina en miniatura
http://www.nabarreria.com/galleries/la-semana-del-pincho-cumple-su-decimo-aniversario

Por Nabarreria.com - 16 de Abril, 2008, 20:52, Categoría: General
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Convocatorias de conmemoración de la II República... a por la Tercera


Por LQsomos - 10 de Abril, 2008, 19:51, Categoría: General
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Historia de dos tomates

Uno creció despacio, en tierra reposada y rica en organismo vivos. El otro lo hizo en invernaderos , en tierra desinfectada con gases, bañado en plaguicidas. Te explicamos todo lo que separa a un tomate ecológico de otro convencional.

Tomate pobre, tomate rico. Esta podría ser la historia de dos tomates que han compartido la misma cuna, pero a los que las circunstancias de la vida han conducido por caminos diferentes. Para diferenciarlos, puede hacerse una analogía con las distintas formas de cuidar de la salud. El cultivado de manera convencional será como la persona que corre a la farmacia ante el menor síntoma de enfermedad y tiene el armario repleto de potingues que se autoadministra. Suele tener todo tipo de dolencias que requieren cada vez más medicamentos. Mientras que el otro, el que cae sobre una tierra abonada naturalmente y respetada por el agricultor, correspondería a las personas que hacen una vida sana y atienden a sus necesidades globales para encontrar el equilibrio. Suelen estar poco enfermas y usan remedios naturales. Dos tomates, dos alternativas de vida. Esta es su historia.

1. En el semillero

Las semillas de los dos tomates proceden de una empresa generadora de semillas, que hace los cruces pertinentes en sus viveros para conseguir las variedades deseadas. Los dos tomates pueden ser o no de la misma variedad. Todas las semillas has sido tratadas con fungicidas para evitar enfermedades en el momento de la germinación, excepto las de tomate ecológico, porque el agricultor lo solicitó explícitamente. Las dos semillas germinan en un vivero, donde pasan la fase más delicada del crecimiento. La plántula del tomate ecológico debería tratarse según la normativa específica, pero actualmente no existe en España ningún viverista que la siga. Luego, las plántulas se transplantan al huerto.

2. Llegan a la tierra

Después de un cosecha y la temporada de cultivo que la precede, ola tierra ha perdido muchos de sus nutrientes. El tomate ecológico se planta en un suelo que habrá reposado durante unos meses, o donde se han cultivado antes legumbres o gramíneas, que captan el nitrógeno de la atmósfera y lo fijan en el suelo (el nitrógeno es uno de los principales nutrientes de las plantas, junto con el potasio y el fósforo).

Esta técnica, llamada abono verde, no se puede aplicar en cultivos en los que una alta productividad ininterrumpida de tomates es el principal parámetro a tener en cuenta. Además a la tierra del tomate ecológico se le aporta estiércol, proveniente de explotaciones ganaderas ecológicas en al menos un 80%. El tomate ecológico se planta también en un campo en el que la temporada anterior no hubo tomateras, para que los hongos que quedaron en el suelo no les afecte. Es la llamada rotación de cultivos.

El tomate convencional se cultiva, casi seguro, dentro de un invernadero, sobre un suelo desinfectado, para evitar que sea atacado por los hongos. Quizá se desinfectó previamente con calor, pero lo más probable es que se le inyecta bromuro de metilo, un gas altamente tóxico y que contribuye al crecimiento del agujero en la capa de ozono. La aplicación la realizó una empresa autorizada bajo estrictas medidas de seguridad. El campo se cubrió antes de la inyección con un plástico, que s e dejó de 2 a 4 días, y el tomate no se plantó hasta 12 días después. Ha tenido suerte, el agricultor es de los que respetan los plazos de seguridad.

Así, la tomatera convencional se encuentra con un suelo totalmente libre de cualquier ser vivo, tanto hongos como hierbas o microbios, perjudiciales o beneficiosos. Al contrario que su compañera ecológica, que tiene unas 25 toneladas de vida orgánica por hectárea, incluyendo las bacterias que captan el nitrógeno de la atmósfera y lo fijan al suelo, o las que transforman químicamente los minerales para que las tomateras los pueda asimilar. En el suelo donde se plantó la tomatera convencional quizás haya hierro, pero ella no lo podrá asimilar y tendrá que usar el que le aporten a través de los fertilizantes químicos, par lo cual requerirá una mayor cantidad de agua.

3. Tiempo de crecer

Las tomateras extienden sus raíces bajo el suelo y empiezan a crecer. El agricultor enrolla el tallo en unas cañas, si el huerto está al aire libre, o en unos hilos que cuelgan del techo, si la tomatera está en un invernadero. El tallo principal crece hacia arriba, gracias a la llamada gema pical. Lateralmente van naciendo otras gemas, pero tanto el agricultor convencional como el ecológico las rompen porque no quieren que crezcan ramas laterales, que formarían matas abultadas y espesas. Cuando las tomateras alcanzan cierta altura, les cortan la gema pical para frenar el crecimiento.

La tomatera convencional crece muy rápidamente, porque en el invernadero hace calorcito, no hay hierbas que estorben y ha sido nutrida con una gran cantidad de fertilizantes. El agricultor convencional ha hecho lo posible para que el crecimiento sea rápido porque las instalaciones le han costado muy caras y quiere amortizar la inversión. De esta forma consigue tres y hasta cuatro cosechas de tomates cada año. De hecho, la “agricultura altamente intensiva a pequeña escala” se define así : “Precocidad de la recolección de los frutos en relación al medio natural, y utilización de técnicas especificas que favorecen, aceleran y fuerzan la maduración de aquellos”. La tomatera ecológica crece a un ritmo más pausado. El agricultor sólo conseguirá dos cosechas en un año.

4. Madurez fecunda

Cuando llega la etapa de la polinización, se produce el llamado cuajado de la flor, para que de fruto, un proceso que se ve dificultado si hace demasiado calor o humedad o si falta viento. La tomatera convencional es pulverizada con fitohormonas para facilitar el cuidado, aunque el agricultor ha de tener cuidado de no excederse con la dosis ; en caso contrario lo tomates crecerán con malformaciones y a los consumidores no les gustarán. La tomatera ecológica recibirá la visita de unos abejorros que le ayudarán a cuajar.

Los primeros tomates que maduran son los de las partes bajas de la tomatera, y los últimos los de la parte superior. Estos últimos salen algo más pequeños en la tomatera ecológica, porque la planta está ya envejecida. A la tomatera convencional es posible que le hayan aplicado amoniaco para mantener el calibre de los tomates tardíos.

5. Combatir las plagas

La tomatera ecológica sabe que un motocultor es una máquina que corta las malas hierbas pocos centímetros por debajo del suelo. La tomatera convencional ha tenido que probar el sabor de alguno de los 18 herbicidas de síntesis autorizados en España.

Las plagas suelen aparecer en un área localizada del huerto, desde donde se van extendiendo a la totalidad del cultivo si no se consigue frenar. El agricultor ecológico observa cada día su posible aparición y, cuando descubre una, aplica el principio de “ante todo mucha calma” : mientras está localizada, espera a que los depredadores naturales la combatan, algo que ocurre con frecuencia. Atacarla inmediatamente impide justamente la multiplicación de los depredadores. Si no desaparece, el agricultor ecológico introduce él mismo depredadores o aplica fungicidas o insecticidas biológicos o minerales. Los plaguicidas son de contacto o de ingestión (el insecto u hongo tiene que entrar en contacto con ellos o ingerirlos para ser eliminado) y los aplica de forma localizada, pulverizando sólo las partes afectadas de la tomatera. Algún día recibe inesperadamente una inspección del Consejo regulador de Agricultura Ecológica de la comunidad autónoma, para certificar el correcto manejo del huerto.

El agricultor convencional, en cambio, aplica el principio de “cortar por lo sano” : en cuanto aprecia un síntoma, aplica un producto químico que lo elimine. Siempre quedan individuos resistentes, y a veces hace aplicaciones mañana y tarde, porque las plagas se reproducen con mucha facilidad. También tiene plaguicidas de contacto o de ingestión, pero usa cada vez más productos sistémicos. Estos se suministran a través del agua de riego, penetran en la sabia de la planta y eliminan la plaga allá donde se halle, de forma que se ahorra el trabajo de localizarla, pero “impregnan” todo el producto.

El agricultor convencional sabe que hay normativas de seguridad para los fitosanitarios : no puede recoger los tomates hasta cierto número de días después de la aplicación. Pero a veces, ante la alternativa de perder una parte de la cosecha o saltarse la norma, opta por lo segundo.

Es difícil dar datos comparativos del porcentaje de cosechas perdidas por las plagas en los distintos tipos de cultivo. Son muchos los factores que intervienen en cada caso. Pero un 10% de pérdidas puede considerarse normal en cualquier tipo de cultivo.

6. A punto de consumir

Después de la cosecha, los tomates procedentes de grandes explotaciones se llevan a las naves de empresas envasadoras y distribuidoras. Los destinados a grandes superficies se ponen en bandejas de porexpan envueltas con una película de plástico y se etiquetan. Se guardan en cámaras a una temperatura de 9 a 11 grados y son transportados en camiones también refrigerados. Un 80% de los tomates pasa por el mercado central de alguna provincia.

Algunos agricultores pequeños llevan directamente los tomates hasta un punto de venta local. Salvo en Andalucía y Extremadura, donde los cultivos ecológicos son a gran escala y se destinan mayormente a la exportación, en las demás comunidades la producción ecológica es pequeña en comparación con la convencional, y la mayor parte se vende localmente. De hecho, el poco número y la dispersidad geográfica de productores y consumidores de productos ecológicos hace que la distribución se convierta en el factor que más influye en el mayor precio de estos productos.

Aquí acaba la historia. El tomate ecológico será consumido por alguien que ha tomado la decisión conscientemente. El convencional lo compramos casi sin darnos cuenta de lo que hacemos.

Alto rendimiento

La productividad actual (entre 5 y 7 veces superior a la de hace 50 años) se ha conseguido sobre todo gracias a la mejora genética, de la que se aprovechan todas las formas de cultivo. La agricultura convencional acelera el crecimiento mediante fertilizantes de síntesis, mientras que la ecológica usa otras técnicas. Por ejemplo, un cortavientos de árboles en los límites del huerto aumenta la productividad en un 20%

Los males de los plaguicidas de síntesis.

• En general son neurotóxicos, es decir, actúan sobre el sistema nervioso, y se han tipificado unos 250 síntomas relacionados con ellos. De hecho, se admite que cada año mueren miles de campesinos en el mundo por su uso. Pero es difícil demostrar las relaciones causa-efecto, porque a veces los síntomas aparecen semanas después de la exposición o ingestión. Además, hay que tener en cuenta que no se dedican a esta investigación inversiones importantes.

• El bromuro de metilo, usado en el cultivo del tomate para desinfectar los invernaderos, está prohibido en varios países y se espera que pronto se prohiba aquí.

• Hay que cumplir un plazo de seguridad antes de recoger los frutos. Respetarlo depende casi exclusivamente de la ética del agricultor.

• Si los plaguicidas son sistémicos, penetran en la planta, de forma que resulta inútil lavar los frutos antes de comerlos. Si no son específicos, eliminan también la fauna útil y los individuos resistentes pueden proliferan más rápidamente por la ausencia de depredadores.

• Las cepas de plagas resistentes se multiplican con facilidad, por lo que hay que sintetizar nuevos productos continuamente. El ritmo de aparición de nuevos plaguicidas hace dudar de que se hayan probado debidamente (también es dudoso que se pueda demostrar categóricamente su inocuidad).

• Los residuos se esparcen por el aire, el suelo y las aguas subterráneas. Existen registros públicos de los residuos en alimentos, pero su consulta en menos accesible de lo que debería. Si la estructura química de los plaguicidas es estable, se pueden acumular en los tejidos a través de la cadena trófica.


Texto de Montse Peiron para la Revista Integral de abril de 2001

http://www.letra.org/spip/article.php?id_article=2392

Por Montse Peiron - 17 de Febrero, 2008, 12:42, Categoría: General
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Xavier Montagut y Esther Vivas, alternativas para un comercio más justo y responsable


En estas fechas de especial consumismo, te invitamos a reflexionar sobre el tema y a conocer alternativas para que practiques un consumo más responsable.

Para ello este jueves 13 de diciembre, estarán con nosotros Xavier Montagut y Esther Vivas, presidente y coordinadora del área de sensibilización de la Red de Consumo Solidario, respectivamente.

Montagut es licenciado en economía y especialista en comercio internacional, consumo responsable y comercio justo; Esther Vivas es licenciada en periodismo y diplomada en estudios superiores de Sociología. Juntos han participado en encuentros como el Foro por la Soberanía Alimentaria celebrado en Malí este año, y han coordinado libros como ¿A dónde va el comercio justo? y Supermercados, no gracias, cuya segunda edición se acaba de publicar...
 

Por CANAL SOLIDARIO - 23 de Diciembre, 2007, 23:34, Categoría: General
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¿Comercio justo en el súper?

¿Comercio justo en el súper? Ante esta pregunta podríamos afirmar que la presencia creciente de productos de comercio justo en las estanterías de los supermercados y grandes superficies es una dinámica positiva que permite un fácil acceso a estos productos y un mayor número de ventas. Pero, ¿el comercio justo se limita tan solo a una cuestión comercial? ¿Qué tipo de comercio justo pueden llevar a cabo empresas con una dudosa trayectoria de respecto a los derechos laborales, medioambientales y sociales? ¿Comercio justo en el súper es comercio justo?

Ante el creciente interés por el comercio justo por parte de supermercados y grandes superficies como Carrefour, El Corte Inglés, Mercadona, Alcampo, Eroski... deberíamos de preguntarnos qué se esconde detrás de esta estrategia comercial y de sus declaraciones de buenas intenciones.

Todas y todos estaremos de acuerdo en que para cambiar las injustas reglas del mercado es fundamental llevar a cabo una tarea de sensibilización y concienciación social sobre cuáles son las causas y consecuencias del actual modelo comercial y económico. Pero, ¿son las empresas de la gran distribución comercial capaces de llevar a cabo esta tarea de sensibilización? ¿Son los mismos que se benefician de la globalización capitalista capaces de luchar en su contra?

Cuatro consideraciones
Para dar respuestas a las preguntas anteriormente formuladas me gustaría señalar cuatro consideraciones.

En primer lugar: comercio justo no significa vender más. El comercio justo tiene por objetivo cambiar las injustas reglas del comercio internacional y someter al comercio a  las necesidades de los pueblos y de los sectores oprimidos. En consecuencia, vender más no es un objetivo final en si mismo sino un medio para sensibilizar y para apoyar solidariamente a los productores en el Sur en una lucha común por un sistema político y económico solidario y respetuosos con el medio ambiente y las personas.

Vender más a través de las grandes superficies nunca nos permitirá modificar las injustas reglas del sistema comercial ya que éstas son las primeras interesadas en mantener un modelo comercial injusto que les reporta importantes beneficios económicos.

En segundo lugar: comercio justo no es un listado de criterios. No podemos limitar el comercio justo a una serie de criterios aplicados a la producción en origen. El comercio justo es algo mucho más complejo que un producto producido en base a unos criterios de justicia social y medioambiental, el comercio justo es un proceso comercial que va desde el productor al consumidor final, teniendo en cuenta a toda una serie de actores que participan en esta cadena comercial (importadora, transformadora, distribuidora...). No podemos someter al productor del Sur al cumplimiento de una serie de criterios en la producción (pago de un salario digno, organización democrática, políticas de género, respecto al medio ambiente) y no aplicar al resto de actores que participan en esta cadena estos mismos criterios.

Si aplicásemos los criterios de comercio justo a los supermercados y grandes superficies que en la actualidad venden productos de comercio justo, éstos no cumplirían ninguno de estos criterios.

En tercer lugar: Comercio justo no significa solo una relación comercial con el productor. No podemos limitar el comercio justo a una mera transferencia monetaria Norte-Sur. Debemos de trascender esta visión asistencial por una perspectiva de solidaridad internacionalista entre productor y consumidor, en lucha contra el modelo de globalización capitalista.

Los supermercados someten y explotan al pequeño productor y agricultor con el objetivo de conseguir unos productos cada vez más baratos, pagando  incluso por debajo del precio de coste. No en vano la renta agraria disminuye año tras año. Los campesinos cada vez reciben menos dinero por su producción y los consumidores cada vez pagamos más por estos productos. ¿Quién se beneficia?

En cuarto lugar: Comercio justo no es solo Norte- Sur. La justicia en las prácticas comerciales no sólo debe limitarse al comercio entre países del Norte y del Sur, debemos de reclamar una justicia comercial tanto a nivel internacional como estatal y local y por lo tanto exigir también un comercio justo Norte-Norte y Sur-Sur. Un comercio justo estatal y local implica poner el énfasis en la comercialización de productos locales y de proximidad elaborados por actores de la economía solidaria y defender el derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria.

Las grandes cadenas de distribución promueven una agricultura y una producción deslocalizada para conseguir productos tan baratos como sea posible, elaborados en países del Sur vulnerando los derechos ambientales y laborales, para luego venderlos tan caros como puedan. Éstos son los responsables de un consumo de alimentos "viajeros" que recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestras mesas: uvas de Chile, peras de Sudáfrica, ternera de Argentina... son productos habituales en los estantes de los supermercados. Éstos no defienden la soberanía alimentaria sino el libre comercio y a través de sus prácticas acaban con la producción y el comercio de proximidad.

A partir de estas consideraciones, ¿qué sentido tiene que los supermercados y grandes superficies vendan productos de comercio justo?

Algunas respuestas
El comercio justo es utilizado por los supermercados y grandes superficies como un instrumento de marketing empresarial y de lavado de imagen. Vendiendo una ínfima parte de sus productos de comercio justo pretenden justificar una práctica comercial totalmente injusta: precarización de la mano de obra, sometimiento del pequeño agricultor, explotación del medio ambiente, promoción de un modelo de consumo insostenible, competencia desleal con el comercio local, etc.

Frente a la pregunta de si hay supermercados buenos y malos es importante señalar que el modelo de producción y comercialización de todos ellos parte de una lógica de mercado que antepone la maximización de sus beneficios al respeto de los derechos sociales y medioambientales. En consecuencia, la lógica de funcionamiento de todos ellos es la misma aunque haya algunos que tengan una mejor estrategia de lavado de imagen que otros.

Ante este escenario es fundamental abogar por un comercio justo que rechace ser un instrumento de marketing empresarial al servicio de multinacionales y grandes superficies. Es necesario un comercio justo transformador y alternativo que tenga en cuenta a todos los actores de la cadena comercial, que trabaje por una perspectiva global Norte-Sur, Norte-Norte y Sur-Sur y que defienda el derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria.

¿Un sello para vender más?
Algunas organizaciones de comercio justo del Estado español han apostado por promover un sello de comercio justo, el sello FLO, como estrategia para ampliar el mercado de distribución y venta. Con un sello que establece qué es y qué no es comercio justo, el actor que hasta el momento realizaba una labor de garantía del producto, la tienda de comercio justo, se hace prescindible. La certificación solo es útil para las grandes cadenas de distribución quienes necesitan del sello para justificar la "justicia" en origen de los productos que venden. El sello reduce la complejidad del comercio justo al producto, sin tener en cuenta al resto de actores que participan en la cadena comercial. Multinacionales como Nestlé, Mc Donalds, Starbucks... han empezado a sacar productos y marcas propias de comercio justo con el sello FLO. Vincular estas empresas al comercio justo gracias a uno de sus productos está produciendo una pérdida de credibilidad y de claridad del mensaje que ninguna ampliación prevista del mercado del comercio justo podrá compensar.

Esther Vivas*
*de la Xarxa de Consum Solidari. Ha coordinado, junto a Xavier Montagut, los libros "¿Adónde va el comercio justo?" y "Supermercados, no gracias".

**artículo publicado en The Ecologist, n. 31.



Por Berenjena33 - 30 de Noviembre, 2007, 19:27, Categoría: General
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La dieta del Che en Bolivia

 Al llegar cerca de la finca detuvimos las máquinas y una sola llegó a ella para no atraer la sospecha de un propietario cercano, que murmura la posibilidad de que nuestra empresa esté dedicada a la fabricación de cocaína.Pasamos toda la noche cocinando puerco y locro: no rindió la jornada lo esperado y salimos cansados, ya de día.                               

El  diario del Che en Bolivia 

 

 Un grafómano apolíneo. Al leer El diario del Che en Bolivia, como hemos hecho muchos durante el mes de octubre, nos salta a la vista, en zoom, la mano del revolucionario argentinocubano, ¿un guerrillero con dedos de filósofo y uñas de poeta? Podemos contemplar, desde esa proximidad, el pulso del escritor que saca un poco de tiempo al final del día —tantas veces descrito como una marcha continua del soldado— para organizar un poco, en un buen párrafo, la realidad guerrillera, una reflexión que el jugador de ajedrez, siempre apolíneo, necesita. Para Ernesto, la escritura del Diario fue una cuestión de rigor: el orden ante el caos, la disciplina ante la errancia. El Che estuvo marcado por la lealtad al calendario, al reloj, un día sobre el otro, con esta excepción, sin embargo: el 15 de mayo, único día en su aventura boliviana en que se resistió a escribir la faena guerrillera en un párrafo bien esculpido. En vez,  el Che despachó atípicamente el 15 de mayo en una oración con tres palabras: Día sin novedad.

 

Para fotografiar con la pluma el grueso del día —absorbido por la lenta preparación revolucionaria— y dejar constancia del avance guerrillero, el Che no tenía que escribir mucho. En aquellos días de nomadismo guerrillero, mayormente a pie o a pelo, pendiente siempre al enemigo, al agua y a la comida, tanteando con un mapa en la mano la correspondencia, no siempre fiable, entre la cartografía y la realidad —muchas veces desorientado— la faena típica de un día se dejaba atrapar en un párrafo bien centrado, por lo general robusto. Poder de síntesis, el revolucionario grafómano tenía buen pulso teleológico —bien enfocado, siguendo al dedillo las huellas del soldado—por lo que sintetizaba una jornada de ajetreo guerrillero en la selva boliviana, una geografía llena de sorpresas que nadie dominaba, con elegancia, claridad y precisión. ¡Mano firme y límpida! La del Che, además, tenía aplomo, una sola determinación. En un párrafo centrado, nítido, al final del mes, el Che trazaba, como buen contable con caligrafía de médico, una síntesis de la guerrilla en el difícil y lento proceso de generar —lo que no pasó— una revolución. La escritura emblemática del Diario es el párrafo robusto, una entidad que no tiene que ser extensa para ser sustanciosa; nunca la oración de tres palabras: Día sin novedad.

 

En el Diario, la escritura del Che se reproduce en un fluir de párrafos coordinados que van armando una dirección con gravedad propia; una escritura en la que sólo lo imprescindible es necesario, pues el trayecto puede ser largo y el tiempo, a pesar de todo, corto. Como la propia guerrilla, la escritura del Diario se va armando poco a poco, hasta que un 7 de octubre, de golpe y porrazo, termina sin más.

 

Entre el hambre atroz y la comida opípara. La comida es una preocupación constante en el Diario: inmanencia total, sin ella, y sin el agua, no hay guerrilla ni revolución. Al segundo día de haber llegado a la región del Ñancahuazu, el 8 de noviembre de 1966,  el Che apunta que se han hecho los arreglos necesarios para comprar puercos y gallinas. Como líder indisputable del proyecto boliviano, liderato que no estuvo dispuesto a compartir, al Che le tocó pensar en la comida todo el tiempo que estuvo peleando; también le tocó orquestar la disciplina, una solidaridad alrededor de la boca y la panza, de modo que ningún guerrillero osara comerse, como pasó, la ración del otro. Entre la búsqueda impostergable de alimentos, la atrocidad del hambre y el atracón ocasional, el Diario traza un perfil de la dieta del revolucionario en el ámbito boliviano en el cual, curiosa y paradójicamente, la papa no desempeñó el protagonismo culinario que, como tubérculo andino, cabría esperar. Esto resulta interesante: mientras que al principio del diario el Che escribe que ha visto una planta de marihuana, no es sino en la última entrada, el 7 de octubre, que hace referencia a un sembrado de papas: Salimos los 17 con una luna muy pequeña y la marcha fue muy fatigosa y dejando mucho rastro por el cañón donde estábamos, que no tiene casa cerca, pero sí sembradíos de papas regadas por acequias del mismo arroyo. En el resto del Diario, hay dos referencias adicionales a la papa: cuando le compran papas a un campesino el 16 de abril y la importante noche del 6 de junio, en la que los guerrilleros se pasaron cocinando puerco y locro.

 

En el Diario, la comida crea un campo semántico dinámico, al centro del cual está la voluntad del sujeto que vela por la continuidad del cuerpo, una responsabilidad que, como médico y como líder guerrillero, se adjudicó el Che, quien, además, ahora como filósofo, se encargó de imponer una ética socialista de la comida, disciplina a la que, por supuesto, se sometió él mismo. No hay en el Diario muestras de que el Che abusara de sus privilegios políticos y filosóficos —en los que sí se sabía superior a los demás— para meterse en la boca y en la panza más de lo que le correspondía como biología con hambre. Desde esa ética, que es a su vez silenciosa pero inevitablemente cristiana —¿quién duda a estas alturas de que el Che haya sido un Cristo?— el Diario inscribe la comida en el universo de la guerrilla, en el cual es imprescindible contar con una estrategia y una ofensiva. En cuanto a la primera, la comida, como las armas y las municiones, se debe esconder —en este caso, encuevar— estratégicamente en los alrededores del espacio sitiado, para recurrir a ella en casos de emergencia. En cuanto a la ofensiva, la comida se consigue mediante la expropiación, el saqueo, la compra y la caza o la pesca. Sería fácil argumentar que el Che, a quien nunca le faltó el dinero en Bolivia —aunque pasó hambre— prefería, a veces burlándose de la ética capitalista, pagar por la comida; pero tenía claro que en la realidad liminar guerrillera era legítimo expropiar y saquear. Desde la esfera militar, el Diario proyecta esta metarrealidad culinaria: en tiempos de guerrilla, todo se vale, la carne de caballo o la de buey medio podrida, los monitos, los pajaritos, incluso, cuando arrecia la sed, uno se toma hasta los orines. Por eso, cuando se da fortuitamente la ocasión, el guerrillero se transforma en el más agradecido gourmet: una boca grande abocada al sabor y a la cantidad. ¡Qué bueno y oportuno el atracón de fricasé de gallina con arroz!

 

Como un campo semántico dinámico, la comida moviliza también en el Diario una dimensión (mínimamente) estética, que en este caso es, por supuesto, literaria. La comida requiere una escritura imprescindible, precisa y dinámica, que nombre y modifique la realidad del banquete sorpresivo —el máximo furor del cuerpo disciplinadamente revolucionario— con un adjetivo que se encargue tanto de la cantidad como del sabor. En la escritura del Diario, ese adjetivo es opíparo, un término que el Che usa también como adverbio: comiendo opíparamente. A pesar de la disciplina inquebrantable, de la sensibilidad apolínea del Che, tan ajena al achispamiento de los sentidos que ondea el hedonismo zurdo de Michael Onfray, el guerrillero paradigmático sólo se suelta, quebrando la disciplina espartana, cuando se trata de una cena opípara, más la excepción que la regla en la dieta del soldado. Fuente del mayor hedonismo que se permite el Che en Bolivia, la experiencia del banquete inesperado, una alegría individual porque es también colectiva, surge como el único placer que el revolucionario le permite al cuerpo, una materialidad bastante sufrida —por el hambre, la enfermedad, el cansancio— a lo largo de la guerrilla. En el Diario hay pocas referencias directas al tabaco, el café o el mate, compañeros míticos del soldado, y ninguna al alcohol, como si al Che le doliera más la ausencia de tinta —de la que sí escribió el 19 de septiembre— que la falta de tabaco, café o mate, de los que casi no escribió nada. ¿Había dejado de fumar el Che? ¿Nunca había alcohol —chicha—en las cocinas que saquearon como parte de la brega guerrillera?

 

Antes y después del 15 de mayo. Único día en el que el Che abdicó, por las razones que fueran, a meter el día en un párrafo autosuficientemente robusto, claro y prístino, por lo que redujo el día a esta oración de tres palabras, Día sin novedad. El 15 de mayo es por eso mismo el día más paradójicamente novedoso de todo el Diario: el único día en que no pasó nada digno de anotar, cuando la rutina guerrillera, muchas veces aludida en otras de sus entradas, deja al revolucionario sin palabras, un silencio que no parece lógico en el esquema narrativo del diario, donde el Che siempre tiene algo que escribir, no importa cuán rutinario sea el día. ¿Qué pasó ese 15 de mayo para dejar abruptamente en seco, en blanco, al revolucionario de mano constante y firme? ¿Por qué no hizo ese día ninguna reflexión el filósofo político?

 

El 14 de mayo es un día interesante desde el punto de vista de la comida, pues acontecen cuatro eventos importantes en la dieta del revolucionario. Primero, el filósofo necesita subrayar —a gritos, lo que el Che llama descargarse— los principios de la ética culinaria socialista: Antes de salir reuní a todo el mundo y les tiré una descarga sobre los problemas confrontados; fundamentalmente, el de la comida, haciendo críticas a Benigno, por comerse una lata y negarlo; Urbano, por comerse un charqui a escondidas y Aniceto por su afán de colaborar en todo lo que sea comida y su renuencia a hacerlo cuando se trata de otra cosa. Segundo, ese día se esconde una cincuentena de jocos [calabazas con cáscara dura] y dos quintales de maíz desgranado. Tercero, el guerrillero participa desde la primera persona del plural en la tarea de recoger frijoles; finalmente, en una casa abandona bien surtida que no dudan en saquear, preparan un sabroso fricasé de gallina con arroz, una cena opípara. Como de costumbre, el Che no escribe nada sobre las bebidas y la fuma.

 

El 16 de mayo es también un día interesante desde el punto de vista de la comida, pues acontecen dos eventos importantes en la dieta del revolucionario. Primero, ¿como consecuencia del opíparo fricasé de gallina con arroz?, un ataque de cólicos ataca al Che al iniciar la marcha; entre vómitos y diarrea, le dan una demerol que le corta el flujo líquido por la boca y por el culo, aunque le hace perder la conciencia y por eso mismo el control involuntario del ano: cuando me desperté estaba muy aliviado pero cagado encima como un niño de pecho. Me prestaron un pantalón pero sin agua, hiedo a mierda a una legua. El Che pasó todo el día adormilado, tirado en una hamaca, y, sin embargo, se dio cuenta de que la dormidera del cuerpo drogado, cagado y débil no era la más peligrosa. Por eso, ese mismo día anotó que había recibido un mensaje que corroboraba una pérdida del sentido mucho más importante: estaban aislados.

 

Si el 15 de mayo el Che decidió no escribir más de una oración con tres palabras en su diario, porque se encontraba en el proceso de descomponerse del estómago, gestando la descarga diarreica del 16, desde la que, a pesar de la cagada y de la pérdida de la razón, escribió un párrafo típico, entonces tendríamos que concluir que la comida, antes de reventar por arriba y por abajo transformada en veneno, pudo lo que no logró ni el asma, ni el hambre, ni el dolor físico; lo que logró cinco meses después la muerte: silenciarlo.


La dieta del revolucionario. Como buen comensal argentino, el Che tendía hacia la carne, pero se manejaba bien entre la diversidad culinaria latinoamericana: ¿cómo no conectar su proclividad por el arroz y su uso del término guineo, con su cubanía adoptiva? Si es necesario hacer la revolución en Bolivia comiendo carne de caballo y de mono, se hace; por eso, de haber sido necesario, el Che no habría dudado en un caso de vida o muerte en subir el otro peldaño, el que lleva al carnívoro en una situación límite al umbral del caníbal. El hambre, como ha dicho recientemente Santiago Alba Rico, lo sabemos, disuelve todos los lazos sociales e impone el canibalismo. Por otra parte, el Che parece en el Diario como un argentinocubano de garganta seca: ni la mateína ni la cafeína parecerían formar parte de la rutina guerrillera, aunque el Che hace alguna referencia al mate y al café. Sólo el agua le preocupaba. Abstemio, ni la fuma, tan emblemática del revolucionario, se mereció una oración. Tampoco hizo referencia al otro tipo de comida —el sexo— ni especificó quién cocinaba las comidas opíparas.

 

Aunque el Che le metió el diente a todo lo que tuvo al alcance —venados, pava, pescados de río, puercos, monos, cotorras, palomas, palmitos,  loritos, pajaritos, leche, arroz con mejillones, mote con carne, urina, gavilanes, caballos, yuca, jocos, zapallos, pan, cacaré, sopa en sobre, carne enlatada, charqui, perdiz, maíz tostado y crudo, latas de cebolla, azúcar, café, manteca, frijoles, guineos, sopa de maní, hochí, buey, locro, fricasé de gallina, chivo, papas— el plato más interesante en su experiencia boliviana fue uno que no se comió, un plato metafórico e interesantemente paradójico o quizás poético. El 2 de junio, en pleno ajetreo de matar y descuartizar a un chancho, pasó un camión con dos soldaditos y unos turriles; el Che procesa la situación y enseguida produce esta metáfora: así desprevenidos como estaban esos soldaditos, el Che y su gente los habrían podido matar —un bocado fácil— pero no lo hicieron, porque esa noche había algo más importante en la agenda del revolucionario asceta: holgorio y puerco.

 
LQSomos. Francisco Cabanillas. Noviembre 2007

Bowling Green State University

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http://www.loquesomos.org/lacalle/AniversarioChe/AniversarioChe%20.htm

Por LQSomos - 1 de Noviembre, 2007, 19:46, Categoría: General
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Supermercados: agricultura y alimentación S.A.

En los últimos años, nuestra manera de comprar, de alimentarnos y de relacionarnos con la tierra ha dado un giro de 180º. Las tiendas de barrio, los mercados campesinos, los alimentos de proximidad, el conocimiento del entorno rural han ido menguando en favor de una creciente mercantilización de   la agricultura y la alimentación.

A partir de los años 70 y 80, en el Estado español empezaron a generalizarse los supermercados y los hipermercados como una nueva manera de hacer la  compra, más rápida y práctica, dónde varios productos se podían encontrar en un mismo lugar. La consolidación de este nuevo modelo de establecimiento, lo que se ha venido a llamar “la distribución moderna”: supermercados, hipermercados, cadenas de descuento... ha cambiado el dónde, el cómo y el qué consumimos generando graves impactos en el pequeño productor y  campesino, en el comercio local, en el medio ambiente, en las condiciones laborales de los trabajadores y en el modelo de consumo.

Por poner un ejemplo, en la  producción alimentaria: el control que ejerce la distribución moderna de toda la  cadena de comercialización de un producto ha hecho que los campesinos cada vez ganen menos con lo que venden y los consumidores tengamos que pagar más por aquello que compramos, siendo la distribución moderna la gran beneficiaria. Es lo que se ha venido a denominar como teoría del embudo: millones de  consumidores por un lado, miles de campesinos por el otro y tan sólo unas pocas cadenas de distribución, que en medio de  este proceso, se quedan todo el beneficio monopolizando el sector. No en vano, en el año 2005, el precio del limón aumentaba un 2.000% del precio en origen al precio en destino, siendo la distribución moderna quien se quedaba todo el beneficio.

En el Estado español, cinco grandes grupos controlan la  distribución de más de la mitad de los alimentos que se compran: Carrefour (23,7% de la cuota de mercado), Mercadona (16%), Eroski (7,4%), Alcampo (6,1%) y el Corte Inglés (2,3%). Y es que el 80% de nuestras compras se llevan a cabo en supermercados, hipermercados y cadenas de descuento.

Frente a esta situación, ¿qué podemos hacer? En primer lugar es fundamental tomar conciencia del impacto de este modelo de  distribución (supermercados, hipers...) en nuestro entorno y las consecuencias que tiene la  compra en estos establecimientos. A partir de  aquí es necesario buscar alternativas concretas que nos permitan llevar a cabo un modelo de consumo alternativo: como la compra a través de circuitos cortos de comercialización en el mercado, en la  tienda de  barrio... Es necesario que nos informemos de dónde viene y cómo ha sido producido aquello que consumimos y en la  medida de las posibilidades entrar a  formar parte de una cooperativa de consumidores de productos ecológicos que nos permitirá informarnos, trabajar colectivamente y desarrollar modelos de consumo alternativos.

LQSomos. Esther Vivas. Octubre de 2007
Publicado en La Directa, nº 62.

Por Esther Vivas - 26 de Octubre, 2007, 23:57, Categoría: General
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Ganado el conflicto con el restaurante La Toja.

SOV Madrid de CNT-AIT [24-10-2007]

El sector de la hostelería es uno de los que más precariedad arrastra y en el que los/las empresarios/as se sienten más a gusto, gracias a la desprotección a la que se ven sometidos/as sus trabajadores/as. La temporalidad de los contratos impide que los/las trabajadores/as puedan, siquiera plantearse, reclamar el pago de horas extra de obligado cumplimiento de forma tácita, o las mínimas condiciones de seguridad e higiene. Pero algunos/as empresarios/as llegan aún más lejos en sus atropellos de lo que las leyes burguesas les permiten: amenazas, contratos fraudulentos o ausencia de contrato, acoso,...

Los negocios de hostelería pertenecen además a uno de los sectores que más se nutren de trabajadores/as inmigrantes, debido a la relativa libertad de la que gozan para mantenerlos sin las mínimas garantías sociales, ahorrándose así, por otra parte, los costos que éstas producen. A esta calidad de mano de obra barata se une la situación de indefensión en la que muchos/as inmigrantes se ven abocados por no ser reconocidos/as como ciudadanos/as de pleno derecho.

Así, es raro el día que por el Sindicato no vemos pasar a algún/a trabajador/a del sector de la hostelería quejándose de alguno de los desmanes, ya harto conocidos, que los/las empresarios/as cometen en sus restaurantes, bares y similares. Algunos desmedidamente grotescos, como el acontecido a Amina en el restaurante "El Padre": la agresión física a una trabajadora por parte de los dueños. De este conflicto el Sindicato aprendió tácticas y estrategia, siendo el mismo resuelto por la decidida acción directa de sus militantes.

Casi al mismo tiempo en que el conflicto con el restaurante "El Padre" comenzó, Verónica, trabajadora del restaurante "La Toja" se ponía en contacto con el Sindicato. Las características de su situación en la empresa se revestían del cariz habitual: inmigrante "sin papeles" del cual se aprovecha la empresaria, salario de miseria, jornadas agotadoras, acoso...

Tras año y varios meses trabajando en el restaurante, la media de horas que realizaba era de trece a catorce diarias, incluyendo todos los fines de semana y festivos del año. Libraba un día y dos tardes, siempre en días separados, cuando el Convenio de Hostelería establece la obligación de dos días completos continuados. No hicieron contrato, ni le dio nóminas durante trece meses, pagándole en dinero negro un sueldo muy inferior a lo estipulado por Convenio. De cara a la Seguridad Social, le dieron de alta con categoría de empleada del hogar, con lo que se aseguraban el mantenerla en las peores condiciones posibles. Nunca le pagaron las horas extra. Por los festivos trabajados -también según Convenio- le correspondía descansar catorce días ininterrumpidos que la empresa nunca le concedió. Tampoco le concedieron los quince días de matrimonio que son obligados por Convenio y Estatuto de los Trabajadores. Durante una semana que estuvo de baja médica, la empresa se lo descontó de su sueldo a final de mes.

Tras poner demandadas a Inspección de Trabajo, la empresa regularizó inmediatamente la situación de Verónica, haciéndole contrato y dándole nóminas. Pero, muy lejos de intentar arreglar las cosas, inmediatamente le comunicaron que iba a ser despedida. La compañera, ya afiliada entonces a CNT, no aceptó la cantidad ridícula de dinero que le ofrecían por marcharse a la calle. Verónica llegó a sufrir también una de las lacras que están creciendo con más auge en los tajos: acoso laboral y desprecios continuos.

El maltrato dentro del restaurante no sólo provino de las empresarias, sino que el propio jefe de cocina se dedicó durante todo este tiempo a acosar a la compañera de todas las formas imaginables, haciéndole la vida imposible y asegurándole que tenía "carta blanca" de la jefa para hacer con ella lo que quisiera. El maltrato físico y psicológico fue continuo.

Nos pusimos en contacto con los responsables de la empresa. Este primer paso, como es habitual, resultó infructuoso, por lo que el conflicto pasó a ser asumido por la Asamblea del Sindicato, la cual comenzó a gestionar las herramientas que nos distinguen del sindicalismo colaboracionista y mediador: la acción directa y la solidaridad obrera. La primera decisión fue comenzar a llevar el conflicto a la calle mediante concentraciones y piquetes informativos a las puertas del negocio, con el fin de hacer llegar a la población las prácticas explotadoras de la empresa y las exigencias del Sindicato.

Durante la primera concentración sufrimos la represión brutal del Estado, representada por los piquetes del/de la patrón/a: la policía. Seis compañeros/as fueron golpeados/as de forma ilegal -porque ya sabemos quién tiene la legitimidad del uso de la violencia en el llamado Estado de Derecho-, puesto que no se estaba transgrediendo ninguna de sus leyes. Seis compañeros/as que resultaron lesionados y que interpusieron las denuncias pertinentes contra estos/as valedores/as del capital que no cumplen ni sus propias leyes. No obstante, lejos de amedrentarnos, sólo consiguieron apartarnos unos metros del local y el piquete continuó. Lejos de amedrentarnos también porque lo que provocó esta actuación policial es que redobláramos, con más rabia si cabe, la lucha. De hecho, una de las concentraciones que se sucedieron después de esta primera llevó por lema no sólo las reivindicaciones que se hacían a La Toja, sino también una denuncia pública contra la represión policial.

Durante todo este tiempo el conflicto se agravó más, puesto que la compañera Verónica se encontraba de baja por maternidad. Este hecho, unido al brutal acoso que había sufrido, obligó a añadir la búsqueda de una solución digna y cuidadosa a la finalización de la relación laboral con la empresa, que asegurara a Verónica una posición económica adecuada para después del parto. El término de la relación laboral era necesario, puesto que las condiciones en las que podría regresar a su empleo, después de que la empresa no había hecho más que tensar hasta el extremo la situación, hubieran sido insostenibles.

Toda la respuesta que la dirección dio durante el conflicto fue de orgullo empresarial e, incluso, una denuncia por injurias y coacciones, repleta de mentiras, a varios/as de los/as compañeros/as que fuimos agredidos/as por la policía en la primera concentración. Denuncia que más tarde aceptarían como falsa, puesto que fue retirada finalmente.

Llegó el verano y el restaurante cerró por vacaciones y reformas -para esto parece que siempre tienen dinero, pero para pagar lo que tenían que pagar a la trabajadora parece que no-. Pero el Sindicato no cerró, puesto que la lucha obrera no puede permitirse vacaciones. Se decidió entonces que se intentaría un nuevo acercamiento personal para desenquistar un conflicto que, de otra forma, se avecinaba interminable. Así, en el presente mes de octubre, nos pusimos en contacto de nuevo con la dirección de la empresa, la cual, a pesar de seguir manteniendo una actitud altanera y de total desprecio hacia la Confederación, ya necesitaba terminar con el conflicto como fuese. Y es que, como gritamos hasta reventarnos las gargantas de rabia y odio en muchas de nuestras concentraciones, "Obrero organizado, patrón acojonado". El Sindicato, mediante la acción directa, había tocado de lleno el prestigio de esta marisquería en Madrid y sus intereses capitalistas. Y es que, a pesar de la soberbia de la clase burguesa, si tocas su plusvalía, le tocas su línea de flotación. Tocado y hundido. De esta forma, la dirección cedió a darle una indemnización aceptable (teniendo en cuenta las cantidades que le debían) a Verónica por un despido improcedente, respetando su baja por maternidad y a retirar las denuncias interpuestas a los/las compañeros/as. Así, La Toja, inconscientemente, reconocía la explotación a la que había estado sometiendo a la compañera y la falsedad de las denuncias por injurias y coacciones.

Este Sindicato celebra la victoria conseguida, pero sin dormirse en los laureles. Este Sindicato sabe que, mientras el Estado y su cachorro, el capitalismo, no sean aniquilados, casos como el de Verónica se repetirán una y otra vez. Que la lucha obrera no se hace ni desde lujosos despachos, ni con palmaditas en la espalda después de la resolución de un conflicto, sino en las calles, en los tajos,... Y para ello la Confederación es la única herramienta de autoorganización que está dando una respuesta válida en la actualidad en el estado español. Que las acciones de los Sindicatos de la CNT están calando en la clase trabajadora, que por mucho que digan que la sociedad de clases terminó, estos sucesos demuestran una y otra vez que no. Que las mismas acciones están empezando a hacer temblar a muchos/as capitalistas, por lo menos en este sector de la hostelería en Madrid y que ya no miran con tanta indiferencia a CNT.

Hoy hemos ganado un conflicto. Mañana cambiaremos esta sociedad.

¡CNT EN MARCHA! ¡CNT EN LUCHA!

http://www.cnt.es/sovmadrid/comunicamos3.htm#latoja3

Por CNT - 26 de Octubre, 2007, 23:38, Categoría: General
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La CNT de valladolid denuncia que Pans & Company vulnera los derechos de sus trabajador@s

La Confederación Nacional del Trabajo de Valladolid se concentró por quinta vez en un Pans & Company de la ciudad para denunciar “la política laboral codiciosa y mezquina” de esta franquicia hostelera, también planean, de no persistir esta actitud, extender el conflicto a nivel nacional.

La CNT realizó una concentración el domingo 16 de Septiembre en pleno centro de Valladolid. En la tarde-noche y ante la atenta mirada de miles de viandantes vallisoletanos, el anarcosindicato informó de las practicas delincuentes “de la bocatería cuatrera por excelencia”.

El motivo de la campaña de denuncia sindical se debe “al ninguneo al que se ha visto sometida una afiliada a CNT”. En esta línea, lo corrobora el Secretario de Acción Sindical de CNT: “a la compañera se la deben los salarios de Septiembre del año pasado y una cuantiosa parte del finiquito, aunque como es obvio el dinero no es el motivo del conflicto, sino que más bien es la reclamación de su dignidad y de que se la de lo que la pertenece por haber trabajado en el Pans”. Así mismo la CNT mantiene que el conflicto, que hasta ahora estaba focalizado en un establecimiento concreto de Valladolid, ha salido ya, a salpicar a los Pans & Company que están franquiciados en la ciudad. Por lo que de persistir esta actitud antiobrera, no dudaran en hacer extensivo el conflicto a nivel nacional. Presionando a Pans & Company y a Abaco Century Food (empresa poseedora de la franquicia) allá donde tengan intereses. En este sentido, afirman, que están preparados para desarrollar una campaña de denuncia sindical con mayor contundencia y un mayor empeño hasta ver cumplidos sus objetivos.

Los representantes de la empresa alegan por otra parte “que la actitud de CNT puede ser como escupir al aire, ya que la saliva escupida caerá sobre los trabajadores. Pues si con concentraciones como esta, los clientes no entran en su negocio, será culpa de la CNT y de nadie más, que los trabajadores se queden en la calle”. Obviando según el S. De Acción Sindical de CNT el hecho de: “que los clientes no entren en sus establecimientos no es más que la consecuencia de no cumplir con los derechos de los trabajadores. Y que la solidaridad de los clientes y de los afiliados a CNT hará que tenga que replantearse esta actitud hostil. Pues las concentraciones en la ciudad están haciendo saber a los consumidores que sus bocadillos huelen a podrido y saben a explotación”.

En consecuencia, se vislumbra un conflicto largo que quizás se extienda por el territorio nacional, a no ser que la Empresa se replantee su estrategia laboral y comience a cumplir con los derechos de los trabajadores y pague a la afiliada de CNT el dinero adeudado. De no ser así, es incuestionable que la CNT pondrá en movimiento sus mecanismos de lucha a nivel nacional y los intensificará a nivel local.

http://www.cntvalladolid.es/spip.php?article440

Por CNT - 29 de Septiembre, 2007, 16:35, Categoría: General
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[Barcelona] La falsa imagen de vanguardia de la hosteleria

Por extremendo el Jue, 2007-09-20 19:40 |

Chiara Nicolini tiene 23 años, estudia Empresariales y trabaja detrás de la barra del Central Café, en la calle de Calvet de Barcelona. Reza un artículo del País. Sigue: En su expediente, además, figura el título de campeona de España de baristas.

Por mi profesión de comercial he podido documentarme sobre el tema de esta muchacha de doble nacionalidad, peruana e italiana. Son el éxito de sus logros sirviendo cafés lo que la sitúa entre los mejores del mundo de su especialidad. Hace poco estuvo en Tokio, el último torneo en que participó. Tendrían que haberla visto en acción mientras se explicaba en un sólido inglés.

Una joya de muchacha, en suma.

Ahora debería competir por Italia, según su pasaporte y su voluntad.

Sin embargo, ésto esta por ver, pues la empresa para la cual trabaja no se muestra de acuerdo. Porque, por lo visto, ahora debe su fortuna a la empresa que la formó, por un sueldo mísero e incumpliendo los horarios impresos en su contrato laboral.

El Central Café expone un excelente diseño de cafetería moderna, para una Barcelona de vanguardia.

Pero ello es porque ningún inspector de trabajo se tomó la molestia de investigar el trato que la empresa da a sus trabajadores, normalmente estudiantes o inmigrantes de paso. Salarios mínimos por muchas más horas de las estipuladas. Esclavitud de vanguardia.

Hoy, esta muchacha llena de sueños y aspiraciones esta presa de un sistema opresor, mafioso por cobrarse una deuda inexistente, pues fueron sido ellos quienes se apoyaron en ella para alcanzar sus objetivos.

Alguién cercano al local de Barcelona, debería ir e interesarse por Chiara. Alguién debería animarla, aconsejarla e incluso empujarla hacia su futuro personal.

http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/5872

Por http://www.alasbarricadas.org/ - 29 de Septiembre, 2007, 16:34, Categoría: General
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El pringoso mundo de McDonald’s

Las varias acepciones del poco empleado verbo “pringar” se ajustan didácticamente al contenido de este artículo. Pringar se deriva de “pringor” (jugo, sustancia) y de “pringue”, grasa que suelta el tocino u otra cosa sometida a la acción del fuego.

El amasijo mezclado en la olla con carne, tocino y chorizo se llama “pringote”. Ejemplos de alimentos pringosos serían los engullidos por 46 millones de personas que en el mundo concurren a diario a los 30 mil restaurantes de McDonald’s, la cadena de hamburguesas más grande del planeta (Fortune, 2002).

En sentido figurado (y curioso) el diccionario reconoce que pringar es tomar parte en un negocio o dependencia. Sería el caso de Ángel Lastra Martínez, médico veterinario zootecnista por la UNAM, uno de los dos especialistas mexicanos que emplean la tecnología de bipartición de embriones de ganado vacuno, avanzado método de reproducción de animales en serie.

Con posgrados en microbiología por la Universidad de Manchester y el Colegio Real de Medicina Veterinaria de Londres (Proceso No. 1240, agosto 2000), el doctor Lastra Martínez ha recibido varios reconocimientos internacionales. Entre éstos, el que le otorgó la reina Isabel de Inglaterra por haber descubierto la enfermedad conocida como phyelonefritis (cistitis en los cerdos). O sea, un total desconocido para la candidata presidencial Paty Chapoy y otros genios de la cultura nacional.

El caso es que en 1991, decenio en que México ingresó al primer mundo por la puerta de la cocina, Lastra Martínez organizó una empresa y obtuvo en el centro de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, dos de las 130 franquicias que McDonald’s tenía en el país (casi el doble, hoy). A finales de la década, el doctor estaba en quiebra. Y no precisamente por falta de “talento empresarial”.

Lastra Martínez cometió un “error”: se negaba, en sus restaurantes, a preparar alimentos con carne, verdura, pan y lácteos en estado de descomposición, suministrados por la empresa Apelco SA de CV. “Las lechugas venían con mucha basura, incluidas piezas metálicas, como tornillos o tuercas… el pan llegaba con vidrios de hielo y se descomponía en los hornos”, declaró a Proceso.

En 1998 el caso llegó a los tribunales. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar) verificó la introducción de carne de pollo y puerco sin los registros sanitarios de ley y con fecha de caducidad hacia las franquicias en los estados de Coahuila y Nuevo León. “Interesante”, dijeron las autoridades de la Sagar. Ronald McDonald’s, el pringoso y siniestro payaso de la trasnacional, destruyó al científico metido a empresario.

“Macdonalización” y otros términos similares (“cocalización”, “walmartización”) se han convertido en los favoritos de quienes con imaginación los han convertido en sinónimo de “imperialismo yanqui”: explotación, ruina, saqueo, desnutrición, muerte.

En abril de 2005, la firma fue demandada por dos familias del popular barrio Bronx, Nueva York, a causa de los problemas de salud que presentaban sus hijos. Los padres de Jazlyn Bradley y Ashley Pelman denunciaron que sus hijos desarrollaron diabetes, obesidad, problemas cardiacos y altos niveles de colesterol.

Aquí es importante señalar que 90 por ciento de los niños de Estados Unidos consumen productos de McDonald’s entre tres y cinco veces por semana, durante años. Según el escritor Eric Schlosser, autor de Fast Food America, los estadunidenses gastaron en 2000 unos 110 mil millones de dólares en comida rápida, más que en la enseñanza universitaria o los automóviles.

En 2002, las investigaciones de Schlosser y otros especialistas obligaron a McDonald’s al retiro progresivo de los aceites hidrogenados en la elaboración de las papas fritas, con alto contenido innecesario de ácidos transgrasos, “potentes promotores de enfermedades cardiacas”.

En febrero de 2006, la trasnacional aceptó pagar 8.5 millones de dólares para evitar un juicio por una demanda presentada por la organización Ban Trans Fat, de California, misma que en 2005 logró que la firma Kraft Foods retirara las grasas insaturadas de sus snacks, entre ellos las populares galletas Oreo.

Por otro lado, la revista especializada Food Magazine lanzó el mes pasado una campaña advirtiendo acerca de la falsa publicidad de McDonald’s con respecto al uso de aceite de cocina hidrogenado. La campaña advierte que en Estados Unidos la sustitución en la alimentación de grasa parcialmente hidrogenada evitaría unas 30 mil muertes anuales prematuras por enfermedades coronarias.

Según Food Magazine, en 2003 Dinamarca fue el primer país que introdujo restricciones en el uso de aceites transgrasos que contengan más de 2 por ciento de aceite y productos transgrasos, como los que se consumen masivamente en México.

¿La Organización Mundial de la Salud dispone ya de cifras aproximadas de personas fallecidas o que padecen de obesidad y trastornos cardiovasculares por ingerir los alimentos diseñados por McDonald’s en su cuartel general de Oak Brook, Illinois? Y en México… ¿quién le pone el cascabel al gato?

http://www.jornada.unam.mx/2007/09/19/index.php?section=opinion&article=026a2pol

Por La Jornada - 29 de Septiembre, 2007, 16:29, Categoría: General
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Nestlé pide disminución nutricional en alimentación servida en las escuelas municipales de San Pab

Clique aqui para ouvir (1'43'' / 405 Kb) - El intendente de la ciudad de San Pablo, Gilberto Kassab (DEM), redujo el valor nutritivo de la sopa que es servida a los padres y alumnos de escuelas públicas y guarderías municipales. La reducción nutricional ocurrió después del pedido de la multinacional suiza Nestlé que, interesada en participar de la licitación que definirá cuál empresa producirá la sopa, solicitó la modificación del padrón exigido en una consulta pública.

Inicialmente, la comida debía contar con 7 kilos de carne, 2 kilos de zanahoria y 3 kilos de algunas hortalizas cada 100 kilos de sopa distribuida. Con el cambio realizado, la merienda contendrá menos de 1 kilo de carne y zanahoria y solamente 1 kilo de hortalizas. La Asociación Brasileña de Nutrición afirma que la reducción nutricional de la sopa va contra lo que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). La entidad afirma que las modificaciones dejaron el alimento con el mismo valor nutricional de los fideos.

La Nestlé justifica el pedido de cambio en la licitación como manera de permitir la participación de los mayores fabricantes del sector que ya utilizan una menor proporción de los nutrientes citados. La Secretaría de Gestión confirmó el apoyo a la sugestión. Algunas de estas maniobras de la Nestlé son vigiladas por la justicia. En agosto de este año, la empresa fue condenada por el departamento de Protección y Defensa al Consumidor, por reducir la cantidad de algunos productos, entre ellos cereales y bizcochos, sin aviso a los consumidores, en los paquetes. La multa aplicada fue de aproximadamente US$ 300 mil.

De San Pablo, Brasil, de la Radioagencia NP, Silvia Adoue
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Por Radioagencia NP, - 29 de Septiembre, 2007, 16:26, Categoría: General
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Todo un símbolo: “Día sin pasta”

Italia ha vivido una jornada de protesta, por la subida de precios en la carne, leche y cereales, que muchos medios de comunicación han trivializado con el título de “Día sin pasta”.

El jueves pasado, activistas de grupos de consumidores pidieron a los italianos que no compraran “pasta”, en protesta por el incremento del precio de ese alimento.

Roma, Milán y Palermo, sufrieron de alguna forma los efectos de esta protesta. En algunas zonas, incluso, esos activistas regalaban “pasta”, pan y leche, a los viandantes. No sólo era una forma de aliviar la posible carencia de esos productos, aunque fuese en un solo día, sino, quizás, como un acto de agradecimiento.

Esos activistas opinan que en breve los precios de la “pasta” subirán un 20 por ciento. Fetuchini, espagueti e lingüini, serán así menos accesibles a los ciudadanos italianos y dejarán más beneficios a productores e intermediarios. Aunque, según informan esos activistas, los granjeros y productores no se van a beneficiar nada de estas subidas, ya que, de acuerdo con su opinión, son