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Lo que comemos y la alimentación sin mentiras. Del Kolectivo Amas@ndo


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16 de Abril, 2008


COMIDA: PARADOJAS Y REFLEXIONES AL PASO

Estos días nos hemos sobrecogido, enfurecido y espeluznado con la matanza de focas… ¿Se han parado a pensar lo que hacemos con casi todo el marisco, con los caracoles y con otros bichos como las ranas? Pues, sencillamente, los echamos vivos en agua hirviendo y luego nos los comemos… Algunas personas son más “humanitarias” y los echan, vivos también, en agua fría, así se van acostumbrando a la muerte y ésta les llega cómo si tal cosa.

El caso es que marisco, caracoles y ranas, se parecen tan poco a nosotros que ni siquiera nos paramos a pensar que, cómo nosotros, también son animales y portadores de vida. Y ahora, digan: ¿comer marisco, caracoles y ranas, es ello para nosotros una necesidad imprescindible o más bien un lujo exótico? ¡Ah, los lujos y las modas!. ¿Qué más da si el cadáver lo lucimos cómo bolso, cómo abrigo, cómo bufanda, cómo zapatos… o nos lucimos ante invitados, o sin ellos, con comida exótica?

A comernos un buen muslo de señora, de señor o de niños, lo llamamos antropofagia y canibalismo. Por supuesto eso está prohibido. Es un tabú ancestral –salvo excepciones ritualísticas- devorar al propio tótem, esto es, devorarnos entre nosotros mismos, y ni siquiera eso, porque el tabú del "totem" sólo alcanza a los individuos del mismo grupo, de manera que comerse unos a otros dentro del clan, antes, y, ahora, comernos unos a otros dentro de la misma especie es antropofagia y está "·mal visto".

Otra cosa es matarnos unos a otros, maltratarnos, humillarnos, denigrarnos… Con tal de que no nos comamos, todo está bien. ¿Qué más da si en una guerra matamos a desconocidos y a cuantos más, mejor; por no se sabe que justificados ideales y por cuales loables -o mercantilistas- cusas? El caso es no comerlos… Decía Ingrid Newkirk, esa maravillosa activista, que "cuando se trata de tener un sistema nervioso y la capacidad de sentir dolor, hambre y sed, una rata es un puerco, es un perro, es un cordero, es un niño."

Si nos comemos un buen entrecot a la pimienta, disfrutamos un montón; otra cosa es que dijéramos que nos vamos a comer un pedazo de cadáver de vaca. A buen seguro que si el mozo nos anunciara: “aquí está su porción de cadáver bovino” al traernos el plato de entrecot, se nos revolvería el estómago. Vemos un tierno corderito correr por la pradera y se nos enternece el corazón, pero vemos un cadáver de corderito despellejado y troceado en chuletas en la carnicería y se nos hace la boca agua pensando en las mil maneras posibles de cocinar al cadáver.

El jamón que nos comemos con deleite, no es otra cosa que el muslo de un animal al que han acuchillado bárbaramente, desangrándolo aún vivo y entre horribles chillidos...

Vacas, terneros, cerdos, corderos son conducidos de vil manera al matadero, en él que se les da muerte vilmente y sin piedad ninguna. Antes de morir, los pobres animales han descargado sobredosis de adrenalina por el miedo. Y antes de llegar al matadero, los han engordado con mil sustancias que se quedan en sus carnes. Todo ello nos lo tragaremos sin más. Si no nos sobrecoge comer cadáveres de animales, por lo menos que lo haga el querer conservar nuestra salud.

Y lo mismo podemos decir tanto de pollos, como de las gallinas y de los huevos que ponen. Las torturas a las que someten a estas aves, antes de matarlas, para que engorden, y, en vida, para que pongan más y más huevos son inenarrables y escalofriantes. Huevos llenos de adrenalina que ingeriremos con el menoscabo de nuestra salud correspondiente y tras el sufrimiento de las pobres aves.

Cuando escuchamos que en muchos países de Asia y de África, tanto los gatos como los perros y los simios constituyen deliciosos manjares, vemos a nuestros gatos y perros, y vemos a los simpáticos monos, y sentimos que se nos encoge el corazón… Sin embargo, no es así cuando vamos al supermercado y llenamos nuestros carros de compra con los cadáveres troceados de vacas, terneras, corderitos, pollos, gallinas, pescado, marisco, patos, pavos, etc.

¿Cuál es la diferencia entre un perro y un tierno corderito a la hora de comer? ¿Cuál es la diferencia entre un gato y un conejo a la hora de comer? ¿cuál es la diferencia entre un simio y un niño a la hora de comer? ¡Sí, sí, no se escandalicen; sé perfectamente lo que acabo de escribir...

¿Cómo no vamos a ser sadomasoquistas desalmados con esta programación de insensibilidad sistemática e hipócrita alimentaria a la que nos han sometido desde la cuna?

¡Cómo ven, nuestra hipocresía y crueldad, nuestra incoherencia y nuestra inconsciencia no tienen límites!.

En la actualidad, comemos demasiada carne, tenemos una dieta que con frecuencia adolece de carencia de frutas, de cereales, legumbres y de verduras, y, en consecuencia no nos nutrimos bien, nos sobrealimentamos de proteinas y grasas, y desatendemos la fibra, las vitaminas, etcétera y padecemos transtornos como estreñimiento, dispepsias, hipercolesterinemía, diabetes de tipo II, obesidad, avitaminosis, etcétera. La cantidad de proteínas requeridas para un adulto es de 60 - 80 gramos en 24 horas, cantidades que excedemos de manera superlativa y con comidas basura las más de las veces.

Probablemente, aduzcan que es imprescindible comer carnes y pescados para satisfacer esa pequeña cantidad protéica señalada. Cosa que no es cierta. Lo que si es necesario es la ingesta regular de ocho aminoácidos dfeterminados, sin los cuales no podemos construir ni sentetizar las cadenas de proteinas completas que necesitamos. Pero para ello no es necesario comer ni carnes ni pescados, ni ningún tipo de animal, ya que podemos adquirir esos ocho aminoácidos concretos e indispensables, combinando legumbres y cereales; y, sin abusapor el contenido graso que tienen, podemos extraerlas de los lácteos (leche, yogures, quesos) y del huevo. Pero eso sí, adquiriendo todos esos productos en granjas ecológicas en las que vacas, cabras y aves sean tratadas en función de sus necesidades biológicas, respetando sus ciclos naturales de gestación y de la alimentación de sus crías (para los lácteos) y sus ciclos naturales de poner huevos (para las aves), sin una manipulación, ni hormonal ni ambiental, dirigida a la superproducción, comeremos alimentos naturales sanos sin causar torturas ni perjuicios a los animales que nos los brindan.

Otros de ustedes, tal vez repliquen que los vegetales también son seres vivos... Pero piensen: ¿acaso no podemos respetar la vida del vegetal, comiendo sólo sus frutos, sus bayas, su grano, etcétera? Pues, evidentemente, la respuesta es sí.

¿Qué la comida ecológica es más cara? Puede ser que sí. Pero si suprimimos de nuestra dieta los cárnicos y los pescados y mariscos, y racionalizamos la ingesta –qué no necesitamos comer tanto, sino mejor y más equilibrado-, el costo será más o menos el mismo. Somos omnívoros, esto es que podemos comer de todo. Pero nos estamos convirtiendo en carnívoros inconscientes y depredadores hipócritas. Tal vez si desmantelamos esa "educación" alimentaria que nos ha sido impuesta desde la cuna, desmantelaremos también otros muchos aspectos de nuestras conductas inconscientes y empezaremos a ser más humanos, más homo sapiens, sapiens.

¡Buen provecho, y que lo disfruten!

LQSomos.
Hannah. Abril de 2008
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Por LQSomos. Hannah - 16 de Abril, 2008, 21:16, Categoría: Nutrición
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Esther Vivas: “Es un mito que en los supermercados los precios sean más baratos que en una tienda"

Esther Vivas es miembro de la Xarxa de Consum Soliari y una de las coordinadoras del libro Supermercados, no gracias, editado por Icària Editorial y  que ya va por su segunda edición. Hablamos con ella para analizar el impacto de la distribución y el consumo de productos en nuestras vidas y el papel que juegan las grandes superficies comerciales. Además damos un vistazo a la situación del movimiento por un consumo responsable en nuestro país.       

 

¿Qué papel juegan hoy en día los supermercados en nuestra sociedad?

Los supermercados ejercen un control total sobre la cadena de distribución de los alimentos. Nos encontramos que, muchas veces, son los supermercados los que acaban determinando lo que comemos, cómo lo comemos, en definitiva nuestro modelo de consumo y nuestro modelo de alimentación. Uno de los impactos más graves del modelo de distribución actual que generan los supermercados es el monopolio que ejercen sobre la cadena de  comercialización de los alimentos. Por ejemplo, en el Estado español hay cinco empresas que controlan el 55% de la distribución de alimentos: Carrefour, Alcampo, Mercadona, Eroski y El Corte Inglés. Si a estos les añadimos las dos principales centrales de compra, nos encontramos que siete empresas controlan el 75% de la distribución de alimentos.

 

¿Qué es exactamente la Gran Distribución Alimentaría (GDA)?

Cuando hablamos de la GDA nos referimos a estas grandes empresas que controlan y monopolizan el mercado de la distribución de alimentos. Hoy en día la GDA sumada al modelo de agricultura genera, cada vez más, la desaparición de nuestros campesinos. Actualmente, en el Estado español poco más del 5% de la población activa es campesina y en Cataluña este porcentaje se reduce al 1%. Esto significa que nuestra alimentación queda en manos de estas multinacionales. Hay estudios que señalan que si este modelo de producción y  distribución continúa, en los próximos quince años tendremos que importar el 80% de los alimentos. Es totalmente irracional, puesto que estamos consumiendo productos de la otra punta del mundo, con el impacto medioambiental que esto supone, cuando los mismos productos muchas veces se elaboran aquí.    

 

¿Qué impacto tiene todo esto en las condiciones laborales?

Los trabajadores sufren en primera persona el modelo de distribución de  alimentos y de producción. En los países del Sur las cadenas de distribución intentan establecer, cada vez más, un precio inferior y sacar el máximo beneficio. Esto implica presionar a sus proveedores en el Sur para que les sirvan el producto a un precio más bajo. Este proveedor, a  la  vez, se ve obligado a presionar a sus trabajadores, de tal manera que este modelo de  distribución tiene un impacto directo en la producción y por lo tanto en las condiciones de trabajo en el Sur. Pero no sólo en el Sur, aquí también hay una precarización total de las condiciones laborales en los supermercados. Además, cuando los trabajadores se intentan organizar sindicalmente en las grandes superficies, se los hecha o se les persigue.

 

¿Sería posible una disminución de los precios actuales?

Los supermercados, a menudo, nos dicen que tienen los precios más baratos, pero esto es falso. Hay un estudio de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, que es el principal sindicato de campesinos a nivel estatal, que indica que los productos de las tiendas tradicionales son más baratos, siendo los supermercados un 11% más caros que éstas. Lo que sucede es que los supermercados llevan a cabo campañas de marketing donde anuncian algunos de los productos que en aquel momento tienen más baratos, pero la media de venta al público es más elevada.

 

Entonces, ¿el mito de que consumir en pequeñas tiendas de barrio es más caro es falso?

En la mayoría de supermercados la media de los precios de los productos no es tan barata como nos parece. En muchos casos, se trata de un mito. La  gente considera que ir a comprar al supermercado es más barato y más cómodo, pero en la práctica cuando compras en un supermercado compras productos que en el fondo no son tan baratos.

 

¿Hasta qué punto el consumidor es libre de escoger lo que quiere y lo que no quiere?

En el modelo de consumo y de alimentación actual, las grandes cadenas ejercen un control muy grande y, de hecho, según varios estudios, el 80% de  las compras se realizan en supermercados. Esto no quiere decir que nosotros no podamos rechazarlo. Hace falta partir de una toma de conciencia de los consumidores sobre qué implica la compra en estos establecimientos y, a la vez, es necesario también tomar conciencia política. Y, entonces, a partir de  aquí, empezar a buscar alternativas.

 

¿Cuáles son estas alternativas?

Hay que optar por un modelo de consumo más crítico y responsable. Debemos de consumir aquello que realmente necesitamos. Pero a veces se puede caer en una cierta idealización del poder del consumidor y de la actitud en el ámbito del consumo. Creo que el poder del consumidor y la opción que escoge al consumir es importante, pero no se puede idealizar. También es necesario organizarse políticamente y de forma colectiva para generar cambios. En este sentido, es fundamental la organización política en el ámbito del consumo. Esto implica que el consumidor debe trabajar políticamente con otros sectores y  colectivos que se ven afectados por este modelo de distribución como el campesinado, los ecologistas, las comunidades locales, los trabajadores y  trabajadoras.

 

¿En qué momento se encuentra el consumo responsable en Cataluña? ¿Qué retos de futuro tiene por delante?

Ahora hay una creciente toma de conciencia por parte de la gente. El problema es que a veces esta toma de conciencia tiene un carácter despolitizado y es más resultado de una voluntad individual de consumir de forma más sana. El reto fundamental es la polititzación de estos sectores de consumidores y  entender que un modelo de consumo alternativo sólo será posible con un cambio de paradigma y de sistema. Los retos de futuro pasan porque haya un trabajo político de cuestionamiento de este modelo. Se tiene que ir más allá y  entender el consumo como el resultado del modelo y del sistema capitalista, y  esto pasa por una organización colectiva de la gente.   

 

 

Entrevista realizada por Manel Ros y publicada en La Directa, nº87.

 

Por Revista La Directa, nº87 - 16 de Abril, 2008, 20:58, Categoría: Consumo
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La Semana del Pincho cumple su décimo aniversario

Iruña. Decenas de establecimientos del Casco Viejo participan en esta iniciativa

Con una gran participación tanto de hosteleros como de clientes, la Semana del Pincho llega este año a su décima edición. Todavía queda todo el fin de semana para disfrutar de esta degustación de alta cocina en miniatura
http://www.nabarreria.com/galleries/la-semana-del-pincho-cumple-su-decimo-aniversario

Por Nabarreria.com - 16 de Abril, 2008, 20:52, Categoría: General
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Rumania impide la producción del maíz transgénico de la transnacional Monsanto

Clique aqui para ouvir - El gobierno de Rumania vetó esta semana la producción de la variedad de maíz genéticamente modificado de la multinacional Monsanto. Quien hizo el anuncio fue el ministro del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del país, Attila Korodj. Rumania es el principal productor de maíz de la Unión Europea, con cerca de tres millones de hectáreas cultivadas por año.

El veto del gobierno de Rumania se basa en estudios científicos desarrollados por la Unión Europea y que revelan los daños a la fauna y a la salud humana generados por esa variedad. El plantío y la comercialización de la misma variedad de maíz, que representa tantos daños generados para el medio ambiente fueron aprobados en Brasil en el año de 2007 por la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio). Un informe elaborado por la organización no gubernamental Greenpeace, en 2007, revela otro problema causado por los transgénicos: la contaminación de semillas tradicionales al tener contacto con plantaciones de semillas genéticamente modificadas.

El informe “Registro de Contaminación Transgénica 2007” investigó 216 casos de contaminación genética en 57 países distintos desde que el plantío de transgénicos empezó a ser realizado para fines comerciales, hace más de diez años. Un estudio encomendado por el Greenpeace en Rumania, en el último año, revela que 67% de los rumanos no quieren comer alimentos transgénicos.

De San Pablo, Brasil, de la Radioagencia NP, Silvia Adoue.

Por Radioagencia NP - 16 de Abril, 2008, 20:49, Categoría: El Bicho
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