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El
sábado 26 de mayo, los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) de
Madrid realizamos una acción informativa contra los cultivos y
alimentos transgénicos en la Feria del Libro. Los objetivos fueron:
a)Recoger
firmas de librerías, editoriales y empleados de las casetas en apoyo a
Josep Pàmies, agricultor de la Assemblea Pagesa encausado por una
acción contra un cultivo experimental de la multinacional Syngenta que,
además, no reunía los requisitos exigidos por la ley. Promovida por
Assemblea Pagesa y Ecologistas en Acción de Aragón el 13 de septiembre
de 2003, la acción consistió en la siega de dicho cultivo ilegal de
maíz transgénico y la posterior entrega de una muestra de dicha siega y
de un manifiesto en la Diputación de Lleida para denunciar la
ilegalidad de tal cultivo.
b)Promover la adhesión de libreros,
editores y trabajadores del gremio a la denuncia de los transgénicos
colocando en su caseta un cartel con el siguiente contenido: “CASETA DE
LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID LIBRE DE TRANSGÉNICOS. COEXISTENCIA CON
TRANSGÉNICOS, NO, NO Y NO. CAMPAÑA DE LOS GRUPOS AUTOGESTIONADOS DE
KONSUMO DE MADRID GAKS”.
c)Dar a conocer la indefensión
ciudadana ante la imposición de los cultivos y alimentos transgénicos
por la complicidad de multinacionales y gobiernos. Denunciar la
represión como única respuesta de los poderes públicos contra quienes
se atreven a denunciar la ilegalidad con la que se desarrollan cultivos
comerciales y experimentales contaminando campos vecinos, cultivos y
piensos ecológicos y semillas autóctonas.
Nada más abrirse las casetas, iniciamos un recorrido por toda la Feria llevando cuatro cartelones con los lemas:
“POR UNA FERIA DEL LIBRO DE MADRID, LIBRE DE TRANSGÉNICOS”,
“COEXISTENCIA NO, NO Y NO”,
“ABSOLUCIÓN JOSEP PAMIES”,
“SOBERANÍA ALIMENTARIA EN EL NORTE Y EN EL SUR,
“NO A LOS AGROCOMBUSTIBLES, POTENCIARÁN LOS TRANSGÉNICOS”,
“MORATORIA DE TRANSGÉNICOS EN LA UNIÓN EUROPEA”.
A
lo largo de dicho recorrido, repartimos miles de manifiestos a los
visitantes de la Feria. Durante las casi cuatro horas que duró la
acción, tuvimos la oportunidad de dialogar con centenares de personas
ya que, muchas de ellas se paraban a leer los cartelones, nos pedían el
manifiesto y nos preguntaban por los contenidos de los cartelones.
Simultáneamente grupos de militantes de los GAKs dialogaban con las
personas que estaban al cuidado de las 350 casetas, una a una,
entregándoles el manifiesto, pidiendo solidaridad con Josep Pamies a
través de su firma e invitándoles a colocar el cartel mencionado más
arriba con la petición central: “COEXISTENCIA CON TRANSGÉNICOS NO, NO Y
NO”.
Hacia la mitad del recorrido nos interpelaron policías
municipales argumentando que no podíamos exhibir dichos carteles sin
autorización. Contábamos con ello. Las policías municipales de Madrid y
de otras ciudades pertenecientes a la Comunidad Autónoma están a la
vanguardia de la eliminación de cualquier mensaje no comercial de las
calles. Tras recordarles que tal autorización no era necesaria al estar
asistidos por el derecho a la libre expresión de nuestras opiniones,
sin interferir en la circulación de personas ni la actividad de la
Feria, comprendieron que tendrían que llevarnos detenidos si querían
que cesáramos en nuestra actividad y después, responder por la
extralimitación de sus funciones y el abuso de poder con la finalidad
de obstruir el ejercicio de libertades fundamentales. Todo ello con
pruebas fotográficas y numerosas personas que acudirían de testigos.
Hicieron sus cálculos y decidieron seguir su camino. Y nosotros el
nuestro.
La tarea que nos habíamos planteado era superior a la
que podíamos realizar las 23 personas de los GAKs implicadas en ella.
Durante la mañana sólo nos dio tiempo a una lenta procesión por el
recinto de la Feria, el diálogo con los viandantes y los habitantes de
las casetas. Recoger documentos firmados, volver “cuando estuviera el
jefe”, reponer documentos y carteles extraviados, nos ha costado 4 días
más.
Hemos podido comprobar que nuestra campaña contra los
transgénicos en la Feria del Libro al estar vinculada con la defensa de
los protagonistas de una acción directa, ha inhibido de firmar o poner
el cartel a los sectores más conservadores. Sin embargo, lo prioritario
era la solidaridad con Josep Pàmies y nos quedan miles de ocasiones
para hacer campañas contra los transgénicos más “suaves”. A pesar de
todo, el resultado al día de la fecha es el siguiente: a) 24 casetas
que firman como entidad; b) 29 personas regentes de casetas que firman
el manifiesto a nivel personal; c) 186 firmas de trabajador@s
de las casetas; d) 36 carteles con el texto “CASETA LIBRE DE
TRANSGÉNICOS…” entre los entregados y colocados; e) varios libreros de
Madrid nos pidieron manifiestos para incluirlos en la bolsa de cada
persona que les comprara un libro. Hemos dejado no menos de 1500
ejemplares a estas casetas a las que expresamos nuestro agradecimiento.
Además de la difusión de nuestros lemas ante decenas de miles de
personas que abarrotaban la Feria, hemos dialogado con cientos de
viandantes y muy en particular con, al menos, 500 personas de las
casetas pertenecientes al Gremio del Libro.
Todas las adhesiones han sido enviadas (los documentos originales) a l@s
compañer@s de la Assemblea Pagesa. Paralelamente los GAKs, junto a
otros colectivos y redes sociales de Madrid, hemos recogido multitud de
firmas que se les han enviado de manera descentralizada.
Ahora
que es clamorosa la evidencia de la inevitable contaminación
transgénica, más allá de cualquier reglamento de coexistencia entre
cultivos transgénicos y no transgénicos, debemos incrementar nuestros
esfuerzos para favorecer la rectificación de quienes han jugado a poner
una vela a dios y otra al diablo. Debemos mirar hacia delante sin
resentimiento, aunque también sin olvidar lo negativo de algunos
comportamientos antidemocráticos e incluso represivos contra quienes no
bailábamos al son de las negociaciones con el gobierno del PSOE. El
objetivo hoy es la reconstrucción de un frente unido contra los
transgénicos en base a: 1) la retirada de cualquier propuesta de
normativa de coexistencia para una aplicación verdadera del principio
de precaución, 2) la prohibición del cultivo comercial de maíz
transgénico MON-810, 3) una moratoria europea de cultivos y alimentos
transgénicos, y 4) el sobreseimiento inmediato de todas las causas
pendientes de los ciudadanos conscientes que se han arriesgado a
enfrentarse personalmente contra los abusos de las multinacionales y la
complicidad de las autoridades.
P. Galindo, Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) de Madrid









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