Am@sandos
Una pequeña parte del mundo tiene sobrealimentación y camina a la obesidad. La otra gran parte del planeta se muere de hambre

¡Bienvenido a mi blog!

Inicio

Mi Perfil

Enviar artículo

Calendario
<<   Enero 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      
Apúntate
Suscríbete al blog

Categorías
General (156) Sindicar categoría
Amig@s (3) Sindicar categoría
Cine, documentales, libros, relatos (60) Sindicar categoría
Consumo (35) Sindicar categoría
Derechos laborales (15) Sindicar categoría
El Bicho (160) Sindicar categoría
El rincón de Riki (7) Sindicar categoría
LQ bebemos (77) Sindicar categoría
LQ comemos (56) Sindicar categoría
Nutrición (51) Sindicar categoría
Recetas (36) Sindicar categoría
Tierra campesina (3) Sindicar categoría
Videos, documentales (5) Sindicar categoría
Archivo
Mayo 2017 (1)
Abril 2017 (1)
Febrero 2017 (2)
Noviembre 2016 (1)
Octubre 2016 (2)
Agosto 2016 (1)
Diciembre 2015 (1)
Junio 2014 (1)
Abril 2014 (2)
Diciembre 2013 (1)
Noviembre 2013 (2)
Octubre 2013 (3)
Agosto 2013 (8)
Junio 2013 (2)
Mayo 2013 (4)
Abril 2013 (3)
Marzo 2013 (3)
Febrero 2013 (3)
Enero 2013 (4)
Diciembre 2012 (1)
Noviembre 2012 (1)
Octubre 2012 (2)
Septiembre 2012 (4)
Agosto 2012 (3)
Julio 2012 (4)
Junio 2012 (2)
Mayo 2012 (1)
Abril 2012 (1)
Marzo 2012 (3)
Febrero 2012 (2)
Enero 2012 (3)
Diciembre 2011 (1)
Noviembre 2011 (3)
Octubre 2011 (3)
Septiembre 2011 (5)
Agosto 2011 (2)
Julio 2011 (4)
Junio 2011 (5)
Mayo 2011 (4)
Abril 2011 (10)
Marzo 2011 (7)
Febrero 2011 (13)
Enero 2011 (15)
Diciembre 2010 (5)
Octubre 2010 (1)
Febrero 2010 (1)
Enero 2010 (1)
Junio 2009 (6)
Abril 2009 (8)
Marzo 2009 (4)
Febrero 2009 (5)
Enero 2009 (10)
Diciembre 2008 (16)
Noviembre 2008 (20)
Octubre 2008 (5)
Septiembre 2008 (9)
Agosto 2008 (2)
Julio 2008 (9)
Junio 2008 (6)
Mayo 2008 (13)
Abril 2008 (18)
Marzo 2008 (8)
Febrero 2008 (7)
Enero 2008 (6)
Diciembre 2007 (7)
Noviembre 2007 (6)
Octubre 2007 (6)
Septiembre 2007 (20)
Agosto 2007 (16)
Julio 2007 (4)
Junio 2007 (10)
Mayo 2007 (8)
Abril 2007 (7)
Marzo 2007 (8)
Febrero 2007 (12)
Enero 2007 (12)
Diciembre 2006 (7)
Noviembre 2006 (18)
Octubre 2006 (12)
Septiembre 2006 (27)
Julio 2006 (18)
Junio 2006 (26)
Mayo 2006 (6)
Abril 2006 (14)
Marzo 2006 (21)
Febrero 2006 (31)
Enero 2006 (24)
Diciembre 2005 (9)
Noviembre 2005 (22)
Sindicación
Artículos
Comentarios
A inicio
amasandok@gmail.com
Página principal
Alimentación, pensamiento, justicia...
Amigos de la Tierra
Colectivo Contra Coca-Cola
Compañero Ricki
La Garbancita Ecológica
Pescaroba
SINALTRAINAL
Stop Burguer King
TRANSGENICOS al Dia
Xarxa
Amigos en blog
AlternativeWeb
EL BLOG DE KEVIN VÁZQUEZ
El otro Cine de Barrio
Libertad Siete
Loquesomos
Zeltia
Contacta con nosotr@s
amasandok@gmail.com
 

16 de Enero, 2006


Taiwán produce cerdos fluorescentes para destinarlos a la investigación

http://humorgrafico.zoomblog.com/tb/169.32879.5702024

Publicado por J Mora el 16 de Enero, 2006, 10:37 Comentarios 1 | Comentar | Referencias (0)

Comer, amar ...

Por Riki Callejo

La cocina y el erotismo, actividades evolucionadas por el hombre, concurren en la obtención de placer colmando las necesidades del organismo, y tras el acto de amor sensual y profundo, alcanzan el disfrute de los sentidos y el deleite de los cuerpos.

La cocina y el erotismo descubren su vínculo mediante la búsqueda del placer por parte del hombre. La alimentación, basamento de la conservación de la especie humana, se convierte gracias al eterno proceso de civilización, en la ciencia de la gastronomía y, pese a las temporales muestras desgraciadas de regresión expuestas por el hombre, es una propiedad exclusiva suya, donde apoyado en la sublimación de los sentidos, consiguen crear la belleza y el procurarnos placer. A la par, el erotismo, sentido amparado en la necesidad de procrear la especie, sublima la pasión del amor exacerbado.

Por tanto, la cocina y el erotismo discurren y se entremezclan por sus caminos paralelos. La elaboración de los alimentos se transforma en todo un proceso espléndido de seducción. Una, la cocina, nos ofrece sus artes para llegar a la otra, el erotismo, colmando la necesidad del cuerpo y del alma y gozar de un bienestar particular, donde el cocinar pasa a ser un acto de amor continuo, profundo y sensual. Iniciado en el campo de la invitación, el arte de la mesa es, ante todo, el arte de invitar, el gozo compartido de la buena mesa, de su excelente presentación, percibida de la forma más cautivadora, despierta el gran deleite de la contemplación y la degustación. Es el lugar donde la comunicación y la convivencia hacen florecer una corriente de simpatía y buen humor que impactará en la memoria, marcándola con nostalgia y agradeciendo tan feliz ocasión, transformando el acto de comer en un rito, en un placer espiritual.

La elección del menú de los más puros ingredientes, se realiza pensando en agradar al seducido, de acuerdo al gusto del invitado. Todo lo precedente será la preparación de nuestros sentidos para la degustación del plato escogido, mezcla perfecta de olores, sabores y texturas, presentado de la manera más bella. Es el punto culminante, álgido, inconmovible que atenuará nuestras sensaciones de todo lo que venga, descubriendo un acto grandioso de erotismo.

En el transcurso de la historia encontramos múltiples evidencias de unión entre cocina y erotismo. Tanto griegos como romanos y, por supuesto el mundo oriental, han empleado la invitación a la comida como antesala de la seducción, en una constante de los usos amorosos como treta permanente. Pero la ciencia nos descubre la temprana conclusión que solo reconoce como afrodisíacos algunos productos químicos, aunque no garantiza ningún tipo de seducción. Todas las hierbas, pescados, mariscos, todas las carnes son eróticas si se toman con intención erótica. No hay mayor seducción que la autosugestión, de ahí la necesidad de cuidados y esmeros para lograr despertar el arrebato del nido de las pasiones.

Aquí en nuestro entorno, en los países del mediterráneo, hallamos numerosos indicios de erotismo en la cocina. Es una gastronomía conocida por ser rica en platos reputados como excitantes, y su saber popular es pródigo en pintorescos filtros de amor, extrañas mezclas capaces de hacerse amar por una joven, volver loco de amor a un hombre, hacer a un mozo impotente, aumentar anatómicamente la potencia de un varón, etc.

La cocina italiana alcanzó un alto grado de refinamiento y perfección, pues sus cocineros

fueron verdaderos innovadores que simplificaron la tosca cocina medieval y la convirtieron en la mejor del mundo allá por el siglo XVI. Figuras como Catalina de Médici popularizaron el uso del azafrán o la alcachofa como excitantes, y exportó la receta de "El pastel de crestas, higadillos y testículos de gallo" y el uso de las trufas con similares propiedades estimulantes.

Mientras, en Francia, Nostradamus apostaba por el azúcar, costoso en la época, para los hombres que no cumplían con su deber. Y Richeliau no pudo contenerse ante los gozos otorgados por el chocolate. Y así se llega al siglo XVIII, enteramente francés, el amor y la cocina se vuelven franceses, es el siglo del placer. En el que juegan todos los sentidos, la escenografía, la mise en scéne, etc., y los platos presentan una clara alusión a los placeres carnales, por su sabor, su morfología, por su olor o su textura. Es el juego dialéctico en la mesa. La atmósfera se inicia con un menú en el que están presentes las ostras, las trufas, las ancas de rana, los mariscos y el efecto embriagador del vino, en una combinación de alcoba y comedor, que podía llegar a ser literal.

En nuestras tradiciones españolas, las mujeres honestas salían poco de sus casas como no fuera para asistir al oficio religioso, o asistir a las tertulias femeninas. En la época de Felipe IV era manifiesta la sensualidad desenfrenada y las uniones irregulares entre hombres y mujeres, que daba pie a una fauna de pícaros que vivían a su costa, preparando ensalmos y filtros amorosos. En estas prácticas era muy usado el membrillo, al que se atribuían virtudes para atraer el amor, así como el aguacate, la papa o vainilla llegados de la Indias. Las recetas estaban fuertemente sazonadas con abuso de especias y plantas aromáticas. Destacan "el capón relleno de ostiones", "la fruta de caña", "el cigote de liebre", "el membrillo y el hinojo asado" y distintas modalidades a partir de trufas.

En la literatura son igualmente nutridos los esfuerzos entregados que podemos encontrar: Isabel Allende en Afrodita se encomienda a la diosa nacida de la espuma, para mezclar con buen tino cocina y sensualidad, olores y erotismo en un compendio de relatos, recetas y fórmulas de afrodisíacos. ''Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana''. Así comienza Isabel Allende este excitante viaje por olores, gustos y tactos en el que se mezclan exóticos ingredientes, aromas de especias y recomendaciones amorosas que incitan al disfrute de los sentidos y el placer de los cuerpos. Para ella, no hay nada más erótico que un hombre desnudo cocinando.

Laura Esquivel, en su obra Como agua para chocolate, descubrió a los lectores la efervescencia amorosa que surge tras degustar codornices con pétalos de rosa o el poder de recobrar la memoria que puede tener un caldo de colita de res. El libro, publicado en 1989, fue traducido a más de 30 idiomas y llevado con éxito al cine. Y como reconoce su autora
"El amor, que da sentido a todo, es lo que hace de dos cosas una, y en la cocina uno hace precisamente eso".

Recientemente en nuestro país, Andrés Madrigal, Chef del Restaurante Balzac de Madrid, acaba de publicar Placeres de alcoba, donde repasa el estrecho vínculo entre cocina, erotismo y literatura, afirmando cómo todo lo que rodea al arte nos produce sensaciones de placer o de sentimiento, donde "el arte de cocinar nos puede ayudar a disfrutar del momento erótico con mas delicadeza".

Por tanto, la cocina puede ser un arma para la seducción, un instrumento para el erotismo y ambas, el erotismo y la seducción, deben ser ingredientes imprescindibles en la buena cocina. Esto da lugar a la unión de ambas artes, que, compartidas en su realización por el amor entregado y presididas por la armonía, dan la oportunidad de disfrutar de la mesa repleta de viandas, con escarchados y pulposos frutos, con vinos y licores ardientes, sirviendo de marco a un lienzo colmado por ojos dulces, de labios salados, escotes ácidos y nostalgias amargas. Convirtiendo la necesidad vital de alimentarse en la celebración extasiada de los sentidos, donde lo mejor que puede hacer el seducido es sucumbir al delirio placentero.

Publicado por Riki Callejo el 16 de Enero, 2006, 10:34 | Comentar | Referencias (0)

Agroecología y consumo responsable: soberanía alimentaria desde los movimientos sociales


Los grupos autogestionados de consumo (GAK) llevamos una década fomentando una relación directa entre productores y consumidores del campo y la ciudad. Promovemos unas relaciones de cooperación desde los márgenes del mercado. La mayor dificultad está en la transformación de una relación económica en una relación social de cooperación y apoyo mutuo frente a la inseguridad alimentaria del mercado capitalista global en manos de las multinacionales.


La agroecología es una forma de producir alimentos contando con la naturaleza y no contra ella. Se apoya en un conocimiento secular anclado en la sabiduría y racionalidad campesina que la modernización capitalista ha desterrado del ámbito de la producción porque no es competitivo en términos de mercado. Agroecología es agricultura inserta en el territorio, mediante tecnologías apropiadas (variedades autóctonas y prácticas de protección del ecosistema en su conjunto), contando con los conocimientos tradicionales y partiendo de un principio de austeridad en el uso de insumos[1] , especialmente energéticos.

Hoy debe ocuparse además, de otras dimensiones vinculadas a la vida rural como: combatir el despoblamiento del campo; recuperar huertos y actividades agroganaderas tradicionales en proceso de abandono en aquellas zonas marginadas de circuitos comerciales. Sobre todo, entender la producción agroecológica campesina como una dimensión inserta en la vida social rural que comprende además, salud, educación, cultura, reparto de trabajo de cuidados de niños y niñas, mayores y personas dependientes, etc.

La Agroecología campesina necesita de un Consumo responsable que persiga la forma de superar una sociedad de mercado y un individuo construido para producir y consumir como única forma de pertenencia social. Para que sea posible una agroecología campesina hoy es necesario que los consumidores de las ciudades nos planteemos los problemas de quiénes están al otro lado del producto, los hombres y las mujeres campesinas. Dialogar con las personas y no con el producto a través de su precio. Preocuparse de cómo y quien lo ha producido y cómo ha llegado hasta nosotros.
Establecer redes de consumo organizado pensando en comer alimentos sanos, pero también en la realidad de las personas que viven y trabajan en el campo.

El consumo responsable es la contraparte necesaria que, construyendo redes de consumidores en las ciudades en legítima defensa de su seguridad alimentaria, se comprometen directamente con l@s productor@s agroecológic@s. Este compromiso implica un diálogo sobre las necesidades de ambas partes. Buscar la reciprocidad y la equivalencia, promoviendo el apoyo mutuo para producir y consumir alimentos sanos. Establecer un precio justo mediante el diálogo que remunere de forma suficiente la actividad de los productores rurales, en lugar de ser resultado de las oscilaciones de los precios de los productos en el mercado, inasequibles a comienzos de temporada e insuficientes para los pequeños productores cuando la oferta es abundante. El consumo responsable se interroga sobre lo necesario y lo superfluo, promueve el consumo de alimentos de temporada, la proximidad, la reutilización de envases y las condiciones de vida y trabajo de quienes los producen . Es decir, mira más allá de la calidad y del precio de los alimentos.

Los grupos autogestionados de consumo (GAK) llevamos una década fomentando una relación directa entre productores y consumidores del campo y la ciudad. Promovemos unas relaciones de cooperación desde los márgenes del mercado. La mayor dificultad está en la transformación de una relación económica en una relación social de cooperación y apoyo mutuo frente a la inseguridad alimentaria del mercado capitalista global en manos de las multinacionales.
Muchos colectivos estamos en la agroecología y el consumo responsable sin apostar por una estructura empresarial ni por la interlocución institucional, lo que en absoluto quiere decir que estemos en contra de ambas actividades. Desarrollamos nuestro trabajo desde los movimientos sociales, con autonomía de instituciones, partidos, sindicatos y grandes ONGs, buscando nuestra fuerza en el vínculo entre los productores agroecológicos y las redes de consumidores, en base a la cooperación, el apoyo mutuo y la conciencia antiglobalización. Defendemos el diálogo entre productor@s y consumidor@s como método para la formación de los precios, la resolución de los problemas y el respeto recíproco a las identidades y necesidades de ambos. Promovemos un modelo de construcción social desde abajo, basado en la alianza entre el campo y la ciudad. Impulsamos, en la práctica, la alimentación saludable y suficiente como una necesidad social y no como un nuevo nicho de mercado para ecoyuppies, empresari@s agrícol@s o una ocupación de ratos libres para consumidor@s “crític@s”. Desde esta alianza social, intentamos transformar los hábitos de consumo de la población, en particular de los niños y niñas y les enseñamos a disfrutar haciéndolo. Organizamos actividades de comunicación a favor de un consumo responsable que integre dimensiones políticas, sociales y éticas, no sólo ecológicas y económicas.[2] Si conseguimos ampliar el número de personas comprometidas en un consumo agroecológico de apoyo mutuo campo-ciudad, podremos apoyar más y mejor a proyectos agroecológicos de defensa del medio rural. Más allá de nuestras intenciones, el modelo de agricultura ecológica que se impondrá va a depender del crecimiento de la cantidad y calidad de las redes consumidor@s ecológic@s antiglobalización.

Desde el compromiso con la construcción de un movimiento popular que integre las luchas contra todos los daños que la globalización produce, es necesario impulsar un movimiento de consumidor@s agroecológic@s. Esta apuesta es más necesaria que nunca en una coyuntura como la actual, en la que el PSOE en el Gobierno ha abierto la interlocución con el sector de producción y alimentación ecológica para legitimar un Plan Estratégico de agricultura ecológica “alterglobalizada” para los consumidores ecoyuppies, que coexiste pacíficamente con el modelo de alimentación globalizada en manos del mercado. Este modelo es responsable del hambre y la comida basura para la mayoría de la humanidad consecuencia de la industrialización y mercantilización de la comida, la agricultura química, los transgénicos, la competitividad, el abaratamiento de costes, la concentración y verticalización del sector agrario, el comercio mundial de alimentos y la explotación de l@s trabajador@s, en particular inmigrantes.

P.Galindo, Grupo Autogestionado de Consumo (GAK) del CAES

NOTAS

[1] Insumos: son todos los medios necesarios para la producción (energía, maquinaria, herramientas, semillas, fertilizantes, fitosanitarios, etc.) que no están en la propia explotación y por tanto, deben comprarse en el mercado.
[2] Para más información sobre teoría y práctica en agroecología y consumo responsable antiglobalización ver: www.nodo50.org/caes

http://www.nodo50.org/caes/articulo.php?p=542&more=1&c=1

Publicado por CAES el 16 de Enero, 2006, 10:15 | Comentar | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com